Manifiesto por la libertad y equidad de la Homeopatía en España

En las últimas décadas, la medicina complementaria, en sus diferentes tipologías, está experimentado un aumento en el consumo por parte de la población así como un incremento en el desarrollo y oferta de nuevos productos terapéuticos. Todo ello favorece la creación de un mercado emergente bajo las premisas de libertad y competitividad, donde los pacientes pueden elegir sus preferencias terapéuticas según sus necesidades. Esta realidad debe adecuarse a un contexto sanitario en el que los diferentes métodos terapéuticos se integren bajo una regulación armonizada también para los profesionales de este colectivo, garantizando así su libertad de prescripción médica y de dispensación respectivamente. Esto supone un reto para las administraciones públicas que deben conferir seguridad jurídica e institucional para conciliar las diferentes alternativas según las necesidades de cuidado.

La homeopatía es una herramienta terapéutica utilizada como medicina complementaria o resolutiva cada vez más integrada de forma habitual en la práctica clínica para el cuidado de la salud del paciente. Esta práctica involucra la participación de varios agentes principales: el paciente, con su condición y características personales; el medicamento utilizado, con su composición y procedimiento de fabricación definidos, el médico, con el conocimiento del tipo de tratamiento más adecuado y el farmacéutico con un papel clave en el asesoramiento personalizado y de confianza al paciente. Todos ellos son necesarios para garantizar un acceso equitativo a los medicamentos homeopáticos.

Aquí tienes el texto completo del Manifiesto

Las medicinas complementarias potencian el efecto terapéutico de los tratamientos convencionales

Me gustaría realizar algunas puntualizaciones al artículo aparecido el día 13 de noviembre en la sección de Sociedad de La Voz de Galicia titulado “Los médicos gallegos llevarán a la Fiscalía la práctica de pseudoterapias”. La réplica enviada fue recortada tanto en su título como en su contenido y publicada en cartas al director. Quiero dejaros la réplica completa.

Quiero empezar rescatando tres ideas importantes del artículo y que son nucleares en este debate sobre medicinas complementarias que lleva un tiempo en los medios de comunicación.

Existen medicamentos que se usan en las terapias complementarias que ayudan a la medicina convencional como, por ejemplo, los medicamentos homeopáticos.

Hay terapias que tienen resultados terapéuticos positivos y que han de ser aplicadas correctamente de acuerdo con sus indicaciones.

Existen también terapias en campos legítimos de estudio, con evidencias suficientes y validadas por la sociedad, que indican la importancia de seguir investigando. Es el caso de la homeopatía, por ejemplo.

Estas afirmaciones están avaladas con datos. Entre el 50 y 60 % de la población española, según la encuesta de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), confía, usa y está satisfecha con la medicina complementaria.

Los médicos que utilizamos las medicinas complementarias llevamos mucho tiempo solicitando completar nuestra regularización. Abogamos por no mezclar todo en el mismo saco y evitar así desinformar y confundir a los usuarios.

Hemos contado con el apoyo de los Colegios durante años, tanto es así que se crearon secciones médicas para precisamente evitar el intrusismo de personas no cualificadas en este campo.

El observatorio creado por la OMC debería incluir a expertos en las materias que están observando. Por otro lado, es necesario diferenciar prácticas médicas –“que no pseudomedicas”– de las que no lo son. La verdadera función de este Observatorio ha de centrarse en combatir el intrusismo médico. Los médicos no somos intrusos ni pertenecemos a ninguna secta ni pseudociencia y, es ahí, donde se ha de cambiar el enfoque del citado observatorio.

La actitud de los responsables de las instituciones colegiales debe ser velar por todos los colegiados. También cuando ejercemos en el campo de las medicinas complementarias como así estaba siendo.

Partiendo de que somos médicos y de que disponemos de amplios conocimientos, podemos determinar lo que es más conveniente para el paciente. Es por esto que no se registra pérdida de oportunidad terapéutica. Creemos que urge regular y reconocer el lugar que corresponde a los profesionales de CAM (Medicinas complementarias).

Científicos de gran prestigio mundial dirigen sus investigaciones hacia este terreno de las altas diluciones con resultados que confirman el porqué de su eficacia. No hay pocos estudios, hay cientos de estudios. Investigaciones de alta calidad que lo demuestran.

Los pacientes no abandonan sus tratamientos, complementan sus tratamientos, si su proceso está dirigido por un profesional cualificado. Un médico consigue que el paciente mejore y sea capaz de proseguir con su tratamiento.

Con respecto a los farmacéuticos, recientemente los vocales de Plantas Medicinales y Homeopatía han remitido un comunicado. Son 22.000 farmacias y 49.000 farmacéuticos apoyando la fitoterapia y la homeopatía. Son medicamentos regulados en una directiva comunitaria, por tanto su dispensación es perfectamente legal.

En conclusión, los pacientes se beneficiarán del uso de las medicinas complementarias siempre y cuando sean asistidos por médicos que ejerzan su práctica de forma ética y deontológica.

 

Mª Jesús Pita Conde

Master en Bioética

Gránulos de Historia: Benitúa Iriarte, un paciente agradecido.

Benitúa Iriarte: un paciente agradecido.

Francisco Benitúa Iriarte estaba en Roma en la época de la invasión austríaca y, tuvo noticias de una nueva medicina llamada homeopatía que despertó su interés al punto de que decidió ir hasta Cöthen para conocer a su creador, el Dr. Hahnemann y solicitar que le tratara dado su delicado estado de salud. Le acompañaba su amigo Andrés Villalba que, posteriormente fue nombrado embajador de España en Nápoles y también manifestó un gran interés por la homeopatía ya que tradujo y publicó la “Carta a los médicos franceses” de Sebastian Desguidi.
Benitúa Iriarte empezó su tratamiento homeopático con Hahnemann y siguiendo sus consejos se fue a Lyon para continuarlo bajo el cuidado de Desguidi. Como reconocimiento a este último le donó 12.000 francos destinados al tratamiento gratuito de enfermos afectados por el cólera, la enfermedad que fue el gran azote del siglo XIX en Europa.

El agradecimiento de Benitúa Iriarte hacia la homeopatía lo expresó también en su interés por difundirla y dedicarse a su propagación. Para ello compró un gran número de ejemplares de “Enfermedades Crónicas” de Hahemann y de la “Carta” de Desguidi, con la intención de distribuirlas ambas entre los médicos españoles más notables de la época.

Benitúa Iriarte promovió la primera publicación periódica sobre homeopatía “Archivos homeopáticos”, una traducción de “Archives de la Médicine Homoeopathique” publicados en París bajo la dirección de J.L Jourdan.

Entonces como ahora, debemos tener en cuenta que la mejor propagación de nuestra medicina es el agradecimiento de nuestros pacientes. Los éxitos de la homeopatía curando las dolencias que la medicina oficial no puede curar, son el verdadero aval de nuestro trabajo. Los pacientes agradecidos son quienes mejor pueden defender la homeopatía y darla a conocer.

Autora: Dra. Inmaculada González-Carbajal García.

Publicado en Facebook el 6 de diciembre de 2015 : https://goo.gl/eF18Al