Homeopatía entre el dogmatismo científico y una agenda política

Texto elaborado por el Dr. Jens Behnke, Director del Programa de Medicina Integrativa, Fundación Karl y Veronica Carstens en Essen, Alemania

Traducido por María Garrido Garrido. Presidenta, da Asociación Galega de Pacientes, persoas usuarias e amigas da homeopatía. SIMILIA GALICIA

Desde que  la Homeopatía surgió hace alrededor de 200 años, ha estado sometida a crítica.

Esta se enciende por la utilización de medicamentos potenciados (diluidos y agitados), como es habitual en la Homeopatía.  En el  área alemán-parlante tienen la voz cantante los miembros de la Red de Información Homeopatía (Informations Netzwerks Homöopathie, INH), que es una agrupación que tiene su origen en la Sociedad para el análisis de las Paraciencias (GWUP).  La GWUP forma parte asimismo la red internacional de organizaciones similares, que están reunidas bajo la denominación “Movimiento Escéptico”.  Este artículo intenta hacer  un pequeño resumen histórico  sobre la génesis del movimiento escéptico en Estados Unidos y una estructuración general de sus motivos, contenidos y estructuras.  Siempre nos referiremos a la Homeopatía, aunque esta no es el único objetivo de la GWUP e instituciones análogas.   La atención se dirige principalmente a la primera organización de los escépticos, que surgió en EE.UU.

La Homeopatía fue exportada a EE.UU. en 1825 por el médico danés Dr. Hans Buch Gram.  Aquí alcanzó un apogeo nunca conocido hasta aquel momento en Europa.  El mayor número de Colleges se alcanzó en 1900 con 22. Esto representaba 15% de todas las facultades relacionadas con la medicina en EE.UU.  Además existían 140 hospitales homeopáticos, 127 asociaciones de usuarios y médicos y se publicaban 131 revistas especializadas.

A este auge le puso fin el informe Rexner publicado en 1910.  Bajo el liderazgo de Abraham Flexner, la Carnegie Foundation hizo que se evaluasen los distintos Colleges de medicina.  Por detrás se encontraba el objetivo claro, de reducir su número para concentrar la promoción y ampliación en unos pocas instituciones de mayor tamaño. Críticos del informe ya destacaban que los criterios de valoración se formularon a propósito de tal manera, que las escuelas homeopáticas quedasen peor valoradas.  Es acto fue apoyado paralelamente con la  puesta en marcha  de la distribución de los colleges en grupos de calidad por la Asociación Médica Americana (AMA), dotada de gran influencia política.  La AMA fue fundada en el año 1844 como reacción al Instituto americano de Homepatía, la primera organización de médicos en EE.UU. y  que desde un principio se entendió como una institución contraria a la Homeopatía: su primer presidente Morris Fishbein publicó durante su carrera varios escritos en contra la Homeopatía y otros métodos de medicina complementaria.

La Homeopatía fue percibida por los médicos convencionales como una amenaza económica.   El informe Flexner y el AMA consiguieron que se retirasen los fondos de terceros de los colleges homeopáticos y se tomó un rumbo político desfavorable para ella.  A consecuencia de esto hasta el  año 1923 la mayoría de los centros de formación tuvieron que cerrar sus puertas.

La AMA consiguió alcanzar gran influencia hasta la mitad del siglo XX.

Las fundaciones Rockefeller y Carnegie, con los correspondientes grupos empresariales que operan tras ellos, como financieros del sector de la sanidad y de la economía, establecieron una tupida red de cooperación con la ascendiente industria farmacéutica e influenciaron considerablemente lo que hoy conocemos como medicina moderna. Las instituciones estatales responsables, sobre todo la Food and Drug Administration (FDA), sancionaron estos procesos por su estrecha vinculación a la industria.  Por ejemplo, el 10% de los miembros de la FDA que por orden del gobierno realizaban tareas de supervisión, entraron a formar parte de esas empresas.

El concepto de lo que se considera medicina científica, junto con lo que dentro de este contexto se entiende por salud, enfermedad y terapia, nunca debería enfocarse  de una manera aislada de los intereses políticos y económicos.  La medicina complementaria fue considerada una amenaza por algunos representantes de la medicina convencional en distintas áreas, y se la ha combatido con distintos medios.  Una estrategia fue desacreditar ciertas terapias basándose en su falta de evidencia científica y potencial peligrosidad a través del American National Council Against Health Fraud (NCHF).

De hecho, hoy como entonces, a muchas de las ofertas de medicina alternativa que están en circulación, se les atribuyen propiedades inútiles e incluso dañinas.   Pero también se puede aplicar igualmente este criterio a tratamientos de la  medicina convencional, especialmente a muchos medicamentos muy costosos.   Posiblemente el motivo de disuasión de un mayor peligro juegue también un papel dentro de este contexto, al que no se le percibe como tal ya que, al menos en teoría está legitimado por el lado oficial.

El Committee for Scientific Investigation of Claims of the Paranormal (CSICOP)

Las campañas en contra de los complementos alimenticios, la homeopatía y terapias alternativas llevadas a cabo nombre de la protección del consumidor en las últimas décadas del siglo XX tuvieron un apoyo muy efectivo de la primera asociación de escépticos de EE.UU.: el popular filósofo Paul Kurtz fundo una facción de la American Humanist Association (AHA) de tendencia socialista y ateísta.

Kurtz observaba un avance creciente en la creencia en la Astrología entre la población norteamericana, lo que significaba una amenaza para un mundo basado en la racionalidad. En consecuencia fue uno de los impulsos bases de la CSICOP el desprecio científico de la Astrología a través de la publicación de un manifiesto con el título “Objeciones a la Astrología”.   Para ello Kurtz obtuvo las firmas de 186 científicos de distintas disciplinas en intentó alcanzar la mayor resonancia posible en los medios para su temática.  El empeño demostrado en el marco de esta y otras campañas contra lo paranormal, hizo que algunos de los firmantes se distanciaran de Kurtz: la acción de este movimiento les parece muy poco científico y demasiado cargado de ideología.

El efecto Mars

La CSICOP comienza con la exigencia de desenmascarar fenómenos paranormales como no existentes a través de investigaciones científicas.  El primer y único estudio, con el que cumplieron esta exigencia fue la repetición de una investigación del psicólogo francés Michel Gauquelin.  Él había llevado a cabo un cálculo estadístico, para comprobar le hipótesis de que una determinada posición del planeta Marte en el horóscopo del nacimiento de una persona, aumentaba las posibilidades de que esa persona llegara a ser deportista de élite, llegando a un resultado positivo.   El estudio independiente de re-análisis de los datos por petición del CSICOP llegó al mismo resultado. Este hecho hizo que Kurtz retuviese la publicación  de los cálculos y afirmaron antes los medios que habían llegado al resultado opuesto, con lo que refutaban el efecto Mars.  Asimismo intentó repetidas veces de evitar que un colega aclarase la situación en públicamente. Finalmente se sugirieron más tarde otras explicaciones para el efecto Mars como que no contenía ningunas implicaciones astrológicas.

Ellos se llaman a sí mismos Comité para la Investigación de Reclamaciones de lo Paranormal (CSICOP) pero son realmente un grupo de desenmascaradores (de-bunkers) que chapucearon su mayor investigación, falsificaron resultados, taparon sus errores y expulsaron a un colega que los amenazó con decir la verdad.”  —–   Rawlins D: Starbaby. Fate 1981, 34(10)

La discrepancia entre exigencia y realidad que sale a la luz con vistas al manejo de resultados científicos, se puede constatar como una característica  distintiva del movimiento escéptico: no entienden la ciencia como método para alcanzar  un conocimiento sin prejuicios, sino como un conjunto de teorías que han sido  determinadas de antemano.  Todo lo que contradice estas teorías se considera como no científico y se niega, independientemente de la  dirección que muestren los resultados empíricos.  Esta forma especial del cientifismo debe ser  considerada más bien como una ideología que como una posición de conocimiento teórico: el postulado original del cientifismo dice que no existe ningún fenómeno en el que no pudiesen aplicarse métodos científicos con éxito.  Al mismo tiempo todas las afirmaciones que se apartan de una comprobación a través de métodos científicos, como por ejemplo la hipótesis metafísica no tienen sentido.  Muchos escépticos consideran a priori imposible  el efecto de medicamentos altamente potenciados.  Para ello se basan en la discordancia con  determinados modelos y teorías científicos y médicos.  De esta manera se les eleva al status de dogmas, que ninguna experiencia tiene la capacidad de refutar.  Así se lleva el concepto de ciencia al absurdo, porque la forma de la teoría “última verdadera” pertenece en realidad en el marco de la metafísica.

Homeopatía en el punto de mira de los escépticos

La base ideológica del movimiento de los escépticos con su concepto dogmático de la ciencia, así como su alineamiento hacia la influencia de la opinión pública a través de campañas deliberadas, hizo que surgiesen alianzas entre el CSICOP y el NCHF (American Council Against Health Fraud).

Esta mientras tanto había  ampliado su cooperación con la industria farmacéutica, empresas petroquímicas así como con organizaciones científicas como la AMA. Pronto empezaron a aparecer artículos del movimiento escéptico sobre las terapias complementarias y que en nombre de la ciencia las declaraban como inútiles y peligrosas.   Pronto convirtieron a la homeopatía su tema favorito: desde siempre fue popular entre los pacientes, pero no había ninguna teoría plausible que explicase, como preparados en los que no se podía demostrar ninguna molécula de una sustancia farmacológicamente efectiva, tuviese un efecto medicinal.

Esta falta de una teoría del mecanismo de los medicamentos potenciados es interpretada por el movimiento escéptico como algo imposible, y lanza a la homeopatía en el área de la superstición.   Pero no sólo es peligrosa por su falta de efecto, sino porque abre las puertas a lo irracional, como un reciente crítico de la homeopatía remarca.  Este mismo exige una prohibición de la investigación de la homeopatía, ya que existen estudios de alta calidad, que demuestran un efecto más allá del placebo.

La primera implicación eficaz en el área de la homeopatía la desarrolló CSICOP gracias a las investigaciones del inmunólogo Jacques Benveniste.  Este científico del Instituto para la Investigación de la Medicina publicó en 1988 los resultados de experimentos sobre anticuerpos altamente diluidos en la revista Nature: estos eran capaces de provocar la respuesta de ciertas células, aunque estuviesen tan diluidas que ninguna molécula del  material de partida estuviesen ya presentes.  Este efecto se presentaba si la dilución se iba fabricando en distintas fases y entre los diferentes pasos de dilución se las agitaba fuertemente.

El editor de Nature, John Maddox, publicó el trabajo de Benvistes bajo una condición: que los experimentos se realizasen bajo la supervisión de una comisión.  Uno de los miembros de este grupo era el escéptico y mago James Randi.  Se demostró que los efectos surgían sólo en determinadas condiciones, es decir, que se podía comprobar pero no se podían repetir de una manera estable.   Esto tiene validez hasta nuestros días, a pesar de que el número de comprobaciones similares con un resultado positivo han aumentado considerablemente.  Parece ser un área de estudio interesante, en el que queda mucho por aclarar.  Este tipo de fenómenos se denominan anomalías.  A menudo el avance científico ocurre, cuando procesos que hasta ahora no se pueden explicar de manera teórica, se estudian más profundamente.   Randi y el CSICOP comenzaron su efectiva campaña contra Benviste y la Homeopatía en los medios, que dejó la impresión de que todo estaba amañado e insinuaba que Benvista era un estafador o que fue víctima de una estafa.

Perspectiva: La Sociedad para la Investigación Científica de la Paraciencias

El movimiento de los escépticos se ha extendido en pocos años en todo el mundo desde EE.UU.   La sociedad arriba mencionada (GWUP) se fundó en Alemania en 1987.  Dentro de la asociación alemana pronto sucedió lo mismo que había ocurrido en EE.UU: algunos científicos convencidos del programa de los escépticos comenzaron  a dudar de la falta de prejuicios, de los métodos y de los objetivos reales de los escépticos.  El sociólogo Edgar Wunder, uno de los miembros fundadores del GWUP, que a través de los años ocupó varias posiciones dentro de la asociación, ofreció después de abandonar la sociedad en 1999, un análisis de la mentalidad de los miembros del movimiento escéptico.  Presentó documentos internos de los gremios y órganos de la asociación, para fundamentar su exposición.  Constató que el escéptico se parece al esotérico de una manera sorprendente pero en un sentido inverso: aunque el esotérico cree en cosas que no están demostradas científicamente, el escéptico niega ciertos fenómenos por principios, independiente de si están comprobados científicamente o no. El cientifismo dogmático de base  y las estructuras de la organización se caracterizan por una visión dual del mundo, en la que o se está a favor o en contra de los hechos paranormales y en consecuencia, o se es escéptico o se es creyente.  Los distintos matices entre estas dos posiciones no están permitidos y a quién piensa de otra manera se le combate.  El afán que en este sentido demuestran está más bien dentro de la agitación política y tienen poco que ver con métodos científicos.

De hecho la mayoría de los escépticos  exigen métodos científicos así como los fundamentos correspondientes en relación a distintos temas, pero ellos mismos pocas veces trabajan  de esta manera, por ejemplo haciendo referencia a publicaciones en las revistas profesionales con procedimientos consultivos.  El método retórico de su elección para refutar afirmaciones que aparentemente no son científicas, es más bien la polémica e incluso el insulto.  Como anteriormente se ha mencionado, la meta parece justificar los medios, por lo que incluso utilizan afirmaciones falsas a falta de argumentaciones más plausibles.  En relación a la discusión actual acerca de la homeopatía, los patrones de argumentación de la GWUP demuestran en gran parte una falta de conocimientos sobre el estado de los datos de estudios clínicos y de investigación de base.

La  no tan habitual recepción de publicaciones científicas se utiliza para hacer una presentación sesgada e unilateral de resultados negativos.  Su prioridad es desacreditar a la homeopatía con todos los medios que tienen a su disposición, independientemente de la  dirección que la evidencia empírica muestre.

Nuestro agradecimiento al autor del artículo, Dr. Jens Behnke, Director del Programa de Medicina Integrativa, Fundación Karl y Verónica Carstens en Essen, Alemania, https://www.carstens-stiftung.de/, por la cesión de éste artículo y a María Garrido Garrido, presidenta, da Asociación Galega de Pacientes, persoas usuarias e amigas da homeopatía, SIMILIA GALICIA , traductora del mismo.

Carta al Presidente de la OMC. Por Isabel Romero de la Osa

A/A  Dr. Serafín Romero, Presidente OMC

Muy Sr mío:

Soy médico licenciado por la Universidad de Sevilla y homeópata  titulado por la misma universidad.

Conocí la Homeopatía por casualidad, como muchos de los que la prescribimos, ya que no tuvimos la fortuna de ser, al menos, informados de la existencia de esta opción terapéutica en nuestros años de formación como médicos.

Mi experiencia con esta terapia fue como paciente. Me sometí a ella dudando de su eficacia, pero tratando de darme una oportunidad de curación que no había conseguido ni  había posibilidades de conseguir aplicando los conocimientos adquiridos durante mi formación médica. El resultado fue asombroso en 15 días había salido de una enfermedad que llevaba años padeciendo. Y no fue efecto placebo, no solo se  normalizó  mi estado físico sino las analíticas.

Si me formé en esta opción terapéutica no fue por enriquecerme, sino por ofrecer a mis pacientes una posibilidad de curación con la que anteriormente no contaba. No hubiera sido ético conocerla y no aplicarla.

Desde entonces he tratado y curado a personas y a animales, y si  no en todos los casos he conseguido los mejores resultados, puedo asegurarle que lo que ha fallado no ha sido el efecto placebo sino mi pericia al seleccionar el tratamiento más adecuado. No soy perfecta  aunque lo intento.

Resulta muy doloroso darse cuenta de que realmente has recibido una formación parcial, y que no se te ha preparado para curar sino para mantener una cantera de enfermos crónicos entre los que entran tus padres y tus hijos. Al principio piensas que tal vez tus profesores no conocían esta posibilidad, que transmiten un engaño que no saben que lo es  y te relajas, perdonas y te perdonas y tratas de seguir adelante con un cambio de actitud que la suerte te ha  permitido. Hasta das gracias a haber padecido aquella enfermedad que te llevó a este nuevo conocimiento.

Pero la actitud que están teniendo los representantes de los médicos, es decir USTEDES,   me hace pensar que el desconocimiento de otras terapias es  intencionado. Malintencionado.

¿Qué explicación tiene si no es así que a pesar de las múltiples pruebas de eficacia científica  que se les ha presentado sigan diciendo que no hay pruebas de efectividad?

¿Qué sentido tiene que no valoren los testimonios de pacientes curados y pidan estudios de laboratorio cuando la prueba definitiva de eficacia terapéutica es el resultado del tratamiento en los pacientes antes enfermos?

¿Por qué siguen diciendo que estas curaciones solo se deben al efecto placebo y no se dignan  mirar los cambios en las pruebas complementarias de los pacientes curados con homeopatía?

¿No se han preguntado nunca por qué el efecto placebo no se da con los medicamentos convencionales?  ¿Será porque el paciente confía más en su médico cuando este le prescribe homeopatía que cuando le prescribe un medicamento convencional?

¿Por qué funciona en bebés, animales y plantas?   ¿También por efecto placebo?

Y lo curioso de todo esto es que en su ataque a esta terapia se pavonean diciendo que lo hacen en beneficio de los ciudadanos.  O no tienen ustedes conciencia (probablemente la acalle algún donativo sustancioso por parte de algún poderoso interesado en  mantener la cantera de enfermos crónicos) o su ego es tan grande que NO les permite reconocer   que no están lo suficientemente formados para juzgar y mucho menos que pueden estar equivocados.

La verdad es que muy formados no pueden estar si siguen pensando que la partícula esencial  de materia sigue siendo el átomo. Para utilizar el número de Avogadro como justificación de que en las  diluciones homeopáticos no hay nada que justifique el efecto terapéutico su preparación en física y química se debe haber quedado en los conocimientos de principios del siglo XIX.

La medicina es  la ciencia de la salud. Debería estar en manos de personas que antes que nada buscan el bienestar físico y espiritual de los que acuden a ella. No son precisamente ustedes esas personas, pues desde el puesto que se han auto-concedido y desde el que deberían defender la ética y la deontología médica hacen todo lo contrario.

  • Llaman charlatanes a quienes curan sin producir efectos secundarios
  • Acusan de ladrones a quienes cobran por consulta mucho menos que ustedes.
  • Tratan de  forzar al médico a prescribir en contra de su ética y su moral
  • Dificultan el derecho constitucional del paciente a elegir la terapia que considere más conveniente
  • Se permiten, rebatir los consejos de la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud de introducir las terapias tradicionales de probada eficacia terapéutica, como la homeopatía, en las facultades y en la sanidad pública.

Y todo eso sin tener la suficiente preparación en el tema que atacan y sin el mínimo interés en tenerla, puesto que  si hubieran estudiado toda la información científica que se les ha hecho llegar habrían cambiado su actitud  Señores, ustedes piden pruebas  de que esta terapia  es eficaz, pero no se molestan en verlas o no quieren hacerlo

Como habrá podido averiguar por mis palabras no soy ajena a la problemática creada por ustedes contra las terapias diferentes de la convencional, tampoco a la evolución de esta problemática  desde que iniciaron su campaña de acoso y derribo.

El comunicado emitido por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos subrayando su rechazo a la homeopatía  y en la que habla de prácticas invalidadas científicamente y considerando a la homeopatía como ajena a la ciencia y a la profesión ha  acabado con la poca empatía que podía tener con  los dirigentes de la OMC.

Ustedes mienten, mienten descaradamente. En ningún momento la Homeopatía ha sido invalidada científicamente más que por sus  sueños de que así sea.   Y puesto que , a su pesar, produce curaciones que la medicina que me enseñaron en la facultad no puede o quiere, no solo no es ajena a la profesión médica sino que debe ser de obligado aprendizaje

Ustedes mienten, mienten  interesadamente Utilizan su cargo contra lo que tienen que defender y  lo peor es que lo hacen en nombre de toda la clase médica sin haber contado con ella.  Ustedes no nos representan en  ningún momento, ni a mí ni a los que creemos que ser médicos es buscar lo mejor para nuestros pacientes.

No sé si darles la enhorabuena o mis condolencias, porque van ustedes a pasar a la historia ( mi enhorabuena) pero no como beneficiarios de la humanidad sino como aquellos que no dudaron en condenar a sufrir incluso a sus propios hijos (mis condolencias)

Dra Isabel Romero de la Osa Palacios. Médico y homeópata

La homeopatía defiende su papel como terapia complementaria en los tratamientos oncológicos

ANH

  • La ANH recuerda que la homeopatía no sustituye a las terapias convencionales pero sí puede mejorar los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia así como la calidad de vida de los pacientes
  • Países como Francia cuentan con unidades donde oncólogos y médicos homeópatas trabajan sinérgicamente para mejorar los efectos de los tratamientos de enfermos de cáncer y contribuir a su adherencia

Madrid, 2 de febrero de 2018.- Coincidiendo con la celebración este 4 de febrero del Día Mundial contra el Cáncer, la Asamblea Nacional de Homeopatía (ANH), entidad que agrupa a los profesionales sanitarios que utilizan este método terapéutico, quiere recalcar el papel complementario de la homeopatía en los tratamientos de los enfermos de cáncer así como su carácter de aliada en la mejora de los efectos secundarios de la quimioterapia y la radioterapia.

La ANH recuerda que varios países en Europa los que integran esta terapéutica clínica en su oferta de servicios sanitarios y cada vez mayor número de profesionales optan por la medicina integrativa para mejorar la calidad de estos tratamientos. En Suiza, por ejemplo, el seguro de salud nacional incluye terapias complementarias, entre las que se incluye la homeopatía. En Francia,  también a modo de ejemplo, existen varios  centros oncológicos que ofrecen la intervención de médicos homeópatas como apoyo terapéutico y un Plan Nacional contra el Cáncer que incluye la utilización de medicinas complementarias.

Existen de hecho distintos estudios científicos que confirman el papel complementario de la homeopatía en las terapias contra el cáncer. La revista Curr Oncol Rep publicó el artículo titulado Is there a role for homeopathy in cancer care? Questions and challenges[1], del que se extraen las siguientes conclusiones:

  • A pesar de los avances en la atención al cáncer, los pacientes continúan experimentando situaciones de estrés durante el tratamiento y después de él. En consecuencia, los afectados recurren a terapias como la homeopatía para satisfacer sus necesidades.
  • En investigaciones in vitro, animales y en la práctica clínica, la combinación de la homeopatía con la terapia convencional indica que la homeopatía podría mejorar el bienestar de los pacientes.
  • Aunque se necesitan más investigaciones para confirmar estos hallazgos, dado los bajos costes, los mínimos riesgos y los potenciales efectos de la homeopatía, en ciertas situaciones, se podría considerar la utilización de medicamentos homeopáticos como una herramienta adicional para integrarla en las terapias convencionales anticáncer.

En este mismo sentido, ya en 2016 en España, la ANH y la Asociación Oncología Integrativa ya emitieron un manifiesto en el que aclaraban el papel no sustitutivo de la homeopatía en el tratamiento de pacientes con cáncer y quedaban claros los siguientes puntos:

  • El uso de la homeopatía en el paciente oncológico persigue mejorar la calidad de vida del paciente y tratar, entre otros, los síntomas asociados a los efectos secundarios de la quimioterapia y la radioterapia. De esta manera, la homeopatía se integra en el tratamiento como un medicamento complementario,  con el objetivo de conseguir una mayor adherencia del paciente ya que permite que este sobrelleve mejor los ciclos y pueda concluir la terapia.
  • El perfil de seguridad de los medicamentos homeopáticos los hace perfectamente compatibles con los tratamientos empleados en la actualidad en pacientes oncológicos, ya que no presentan interacciones y facilitan el tratamiento del paciente.
  • Es imprescindible que los profesionales de la salud reciban la formación adecuada para que puedan ofrecer al paciente una correcta visión de su enfermedad y de las terapias que tiene a su alcance, sin confundirlo y guiándolo en todo momento hacia el tratamiento o tratamientos que sean más adecuados para su situación.

[1] Curr Oncol Rep. Is there a role for homeopathy in cancer care? Questions and challenges.

La verdad del Informe Australiano sobre la Homeopatía. Instituto de Investigación en Homeopatía HRI

En marzo de 2015, el Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica (NHMRC) de Australia publicó un documento de información sobre la homeopatía, conocido comúnmente como «The Australian Report». 1

Este documento concluye que «…no hay condiciones de salud para las que hay pruebas fiables de que la homeopatía es eficaz».

Este informe desencadenó titulares en todo el mundo sugiriendo NHMRC había encontrado que la homeopatía no funciona para ninguna condición.3

Datos relevantes del informe australiano

Una extensa investigación detallada por Gerry Dendrinos de la Asociación Homeopática Australiana (AHA) sobre la conducta de NHMRC, combinada con un análisis científico en profundidad del informe por el HRI, reveló serias evidencias de mala conducta científica en la elaboración de este informe:

  • El NHMRC hizo la revisión de la homeopatía dos veces, elaborando dos informes, uno en julio de 2012 y el que se dio a conocer al público en marzo de 2015.
  • La existencia del primer informe nunca ha sido revelado al público– sólo fue descubierto por AHA a través de las solicitudes de Libertad de Información (FOI).
  • En el NHMRC dicen que rechazaron el primer informe porque era de mala calidad a pesar de que fue realizado por un científico de renombre y autor de las propias directrices de NHMRC sobre cómo llevar a cabo las revisiones de las pruebas.
  • Las solicitudes de la FOI han revelado que un miembro del comité de expertos de NHMRC que supervisó el proceso de revisión -el profesor Fred Mendelsohn- confirmó que la primera revisión era de alta calidad diciendo: «Estoy impresionado por el rigor, la profundidad y el enfoque sistemático de esta evaluación de las revisiones publicadas De la eficacia y los efectos secundarios de la homeopatía […] En general, un gran trabajo excelente ha entrado en esta revisión y los resultados se presentan de manera sistemática, imparcial y convincente». 
  • El NHMRC dijo que los resultados del  informe publicado en 2015 se basaron en una «evaluación rigurosa de más de 1800 estudios». Pero de hecho, los resultados se basaron en sólo 176 estudios.
  • El NHMRC utilizó un método que nunca se ha utilizado en ninguna otra revisión, antes o desde entonces. El NHMRC decidió que para que los ensayos fueran ‘fiables’ debían tener al menos 150 participantes y alcanzar un umbral de calidad inusualmente alto. Esto es a pesar de que el propio NHMRC realiza y financia rutinariamente estudios con menos de 150 participantes.
  • Estas reglas sin precedentes y arbitrarias significaron que los resultados de 171 de los ensayos fueron completamente despreciados por ser «poco fiables» dejando sólo 5 ensayos considerados por el NHMRC como «fiables». Como ellos evaluaron todos los 5 de estos ensayos como negativos, esto explica cómo el NHMRC pudo concluir que no había evidencia ‘confiable’.
  • El profesor Peter Brooks, presidente del comité del NHMRC que llevó a cabo la revisión de 2015, inicialmente no declaró que era un miembro del grupo de lobby de la lucha contra la homeopatía ‘Friends of Science in Medicine’.
  • En violación de las propias directrices de NHMRC no había ningún experto en homeopatía en el comité.

Extracto del artículo que podrás seguir leyendo aquí Leer más…

¡España es diferente!

Aunque parece ser que fue Napoleón quien pronunció esta frase tras la derrota que sufrió en la batalla de Bailén (19 de julio de 1808, su primera derrota en campo abierto), es el eslogan que a principios de los años 60, utilizó y tradujo al inglés, Spain is different!,  Manuel Fraga Iribarne para a atraer el turismo a nuestro país, en el que parecía no existir más que sol, playas y flamenco.

Hoy cuando han pasado algo más de dos siglos desde Bailén, y medio desde su uso como reclamo turístico, España sigue siendo diferente y simultáneamente la misma, un país aparte que durante la mayor parte del siglo XX ha ido a contracorriente, y sigue llegando más tarde que el resto de los países del nuestro entorno europeo, a los avances sociales, económicos y científicos.

En los años 60, mientras Europa se recuperaba económicamente de los desastres de la II Guerra Mundial, España era el único país donde el fascismo ganaba una guerra. Un país al que el “Generalísimo” había devuelto a mediados del siglo XIX, al derogar el Código Penal republicano, para reinstaurar el de 1851, impidiendo el voto a las mujeres que habían votado en 1933 y sustrayéndoles el derecho a heredar, a administrar sus bienes o a firmar documentos legales y un largo etcétera.

Hoy la expresión sigue vigente. Mientras en nuestro país se está llevando una “caza de brujas” científica contra las Terapias Médicas No Convencionales y contra la Homeopatía en particular, perpetrada por unos pseudoescépticos que, como la inquisición en la edad media, se han arrogado la posesión de la verdad absoluta de la ciencia, los países de nuestro entorno ya han llegado a regularlas y algunos a incluirlas en la cartera de servicios de sus Sistemas Nacionales de Salud (SNS).

Mientras en nuestro país, periodistas sin conocimiento de estas terapéuticas se atreven a denigrarlas públicamente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) las reconoce como medicinas tradicionales (MT o TMNC) y, en sus estrategias sobre estas medicinas para los  periodos 2002-2005 y 2014-2023, recomienda a los países miembros el aumento de la investigación, la regulación de su formación y su inclusión en los sistemas nacionales de salud (SNS).

Mientras aquí profesionales sanitarios y no sanitarios, sin otro afán que vender “sus productos”, se prodigan en los medios de comunicación derrochando ignorancia, el premio Nobel de Medicina en 2008, profesor Luc Montagnier, sigue investigando con soluciones ultradiluidas de DNA bacteriano y declara en una entrevistaLo que puedo decir ahora es que las altas diluciones tienen razón. Altas diluciones de algo no son nada. Son estructuras de agua que imitan las moléculas originales”.

Mientras en España seguimos a la espera, desde 1994, de una regulación del ejercicio y  la formación en Homeopatía y del registro de sus medicamentos, la Unión Europea en una directiva, la 2001/83/CE establece un código comunitario sobre medicamentos para uso humano, en el que están incluidos los homeopáticos y la propia Ley española 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios los incluye dentro del capítulo de los medicamentos especiales al lado de las vacunas y otros medicamentos biológicos, los de origen humano, de terapia avanzada, radiofármacos, plantas medicinales y gases medicinales.

Mientras en ésta España la Organización Médica Colegial crea un presunto observatorio, a imagen y semejanza del Tribunal del Santo Oficio, para librar de la ignorancia a los pacientes (por cierto, la gran mayoría con estudios universitarios), la Homeopatía está reconocida por las leyes como Método Terapéutico dentro de la Medicina en varios países europeos: Bélgica (1999), Alemania (1998), Hungría (1997), Letonia (1997), Portugal (2003), Bulgaria (2005), Rumania (1981), Eslovenia (2007) y el Reino Unido (1950). Y otros los incluyen en las prestaciones de sus Sistemas Públicos de Salud: algunas zonas del Reino Unido el tratamiento homeopático por médicos está cubierto por el Sistema Nacional de Salud; en Francia solo la ejercen los médicos y los medicamentos homeopáticos son financiados por su sistema nacional de salud; en Suiza están protegidas todas las TMNC por su constitución; en Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Hungría, Italia, Países Bajos, Suiza y el Reino Unido, los seguros privados reembolsan los honorarios de las consultas con médicos homeópatas, así como los costos de los medicamentos homeopáticos.

Mientras en España la Guerra Civil supuso la desaparición de la actividad de los Hospitales Homeopáticos de Madrid y Barcelona, el Reino Unido tenía tres adscritos al SNS, en Francia 7 hospitales emplean medicamentos homeopáticos como complemento a la medicación convencional, y recientemente el presidente de México ha reinaugurado el Hospital Homeopático Nacional.

Desgraciadamente, aunque con la democracia y el progreso económico, el país ha ido cambiando en algunos aspectos su imagen rancia por una de estado moderno y desarrollado, seguimos haciendo de la ignorancia virtud, y de la actitud inquisitorial un rasgo que persiste desde la edad media en nuestra idiosincrasia.

No debe haber mucha diferencia entre la España actual y la de «charanga y pandereta» que describía nuestro Antonio Machado, cuando en las televisiones públicas y privadas y otros medios de comunicación a personas, sin la más mínima preparación en una materia, se las convierte en especialistas capaces de valorar, juzgar y, como no, condenar a lo que no comulga con el dogma establecido.

¡España no es diferente, continua siendo la misma! los diferentes son los demás.

¡Viva España!

Francisco Bautista Sosa

Médico

Se ha encontrado la memoria del agua

Hoy les invitamos a conocer el documental en el que el premio Nobel Dr. Luc Montagnier muestra su investigación sobre la detección de señales electromagnéticas de ultradiluciones de DNA bacteriano serialmente agitadas, según el técnica homeopática de preparación de nuestros medicamentos.

Retoma las investigaciones del investigador inmunólogo francés Benveniste.

Esta investigación demuestra que el agua guarda la información de sustancias con las que ha estado en contacto, aunque se diluyan más allá del número de Avogadro. En este aspecto la agitación seriada o sucusión es determinante en el proceso. Es decir, no basta con la mera dilución de una sustancia en agua.

Algunas citas de los científicos que intervienen en el documental:

“Hacer investigación es ante todo estar a la escucha, es creer en algo, pero también estar listo para admitir lo contrario, y eso es ser completamente libres” (Giuseppe Vitiello – Profesor universitario de Física).

«Nos gustaría que la ciencia se posicionara y que nos diga la verdad, lo que es verdad, lo que es falso…, pero no es siempre posible.»

«Ciertos hechos, ciertas teorías sacuden los dogmas y hacen caducas las verdades establecidas. Para eso, debe haber un debate constructivo entre los investigadores. Aquellos que lo deseen, deberán poder aventurarse libremente en esta vía de  investigación, aunque se equivoquen. Es así como la ciencia podrá avanzar.»

Los subtítulos en español fueron realizados por varias compañeras médicos homeópatas españolas:

  • La Dra. María Dolores Tremiño (SEMH),
  • la Dra. María Jesús Pita Conde (FEMH – Sociedad Gallega de Medicina Homeopática),
  • y la Dra. Maite Guerrero Briz (FEMH- Academia de Homeopatía de Asturias), que nos dejó hace unos meses y a la que queremos reconocer su trabajo y compromiso con la homeopatía.

Editorial de Univadis y Pseudociencia

Hoy me ha sorprendido el editorial de Univadis del 2 de mayo, que versa sobre “El Futuro de la Medicina”. En él se hace un ejercicio de imaginación para, a partir de los avances acaecidos a lo largo de la historia, tratar de predecir el futuro de la misma. Me gustaría compartir con ustedes mis pensamientos surgidos de su lectura.

Evidentemente, “La Medicina ha cambiado nuestras vidas y lo seguirá haciendo… pero indudablemente la Medicina nunca permanecerá estática”, aunque esto no sea aceptado por algunas instancias del establishment sanitario actual que, con la colaboración de ciertos medios de comunicación, grupos de pseudoescépticos y algunos dirigentes del estamento médico, están empeñadas en hacer desaparecer de España las Medicinas Tradicionales y Complementarias (TMNC) (reconocidas y así llamadas por la Organización Mundial de la Salud), yendo a contracorriente del resto de Europa (en algunos países están incluidas en los sistemas públicos de salud), de Estados Unidos (que las recoge dentro Consorcio Académico para la Medicina y Salud Integrativas: que incluye en torno a 70 universidades y hospitales de referencia –dato tomado del Dr. Marino Rodrigo-) y de otros 80 países en los que éstas terapias forman parte de la medicina y en algunos de las más utilizada (en México se inauguró recientemente el Hospital Homeopático Nacional).

Éstas instancias, olvidan que “… hay que partir de algo inamovible, del núcleo de la Medicina: el bien interno, lo principal que ha buscado y buscará siempre la Medicina, que no es otra cosa que la salud de las personas. Si volvemos a los orígenes de la Medicina, a su primer código ético, podemos leer en el Juramento Hipocrático (siglo V a. c.) “aplicaré mis tratamientos para beneficio de los enfermos”. Olvidan también que estas terapias no van a dejar de ser parte de la MEDICINA, porque su objetivo es el ya citado al comienzo de éste párrafo (y el parágrafo 1 del Órganon: “La única y suprema misión del médico, es la de restituir la salud del enfermo, lo que se denomina curar”), porque son efectivas y útiles y atienden, en primer lugar, al principio “primum non nocere”.

Continua más adelante el editorial diciendo que “En el campo de la curación, la investigación continuará siendo fundamental. Hay técnicas que hace años parecían de ciencia ficción y actualmente son una realidad. Por ejemplo, la manipulación genética de embriones para curar enfermedades o su selección para evitarlas. La tecnología aplicada a la Medicina no se restringirá a la genética, que indudablemente será la pieza clave de muchas dianas terapéuticas. Otras tecnologías como los implantes biónicos, la nanotecnología, la impresión de órganos con biomateriales o los esperados avances en terapias con células madre pueden cambiar por completo el enfoque de la enfermedad. Todo esto aterriza en la ya popular medicina personalizada, en la que a cada individuo se le trata de forma personal en función de sus dianas y peculiaridades moleculares. Los problemas de estas tecnologías futuribles son evidentes: conllevan un alto coste económico (lo que podría derivar en una Medicina para ricos completamente diferente) y, por otra parte, resulta muy complejo validar muchas de estas terapias científicamente.”

De éstos dos problemas que señala el editorial, me llama la atención el segundo, la dificultad para validar científicamente estas terapias (que según las directrices de esta suerte de inquisición científica, quedarían catalogadas de pseudociencias o pseudoterapias, y por tanto proscritas para su uso médico), la misma dificultad que se nos presenta a los médicos que, además de las técnicas convencionales (de las que el 85% no disponen actualmente de pruebas –mal llamadas evidencias-), utilizamos otras no convencionales para validar científicamente nuestra práctica (de las que existen pruebas aunque no suficientes – en el mismo 85% que la convencional-).

Esta dificultad común de validación está reconocida en la actual legislación española (Ley 29/2006 “de garantías…”): “El capitulo V regula las garantías sanitarias de los medicamentos especiales, entendiendo como tales a aquellos medicamentos que por sus características particulares requieren una regulación especifica. En esta categoría se incluyen las vacunas y demás medicamentos biológicos, los medicamentos de origen humano, los medicamentos de terapia avanzada, los radiofármacos, los medicamentos con sustancias psicoactivas con potencial adictivo, los medicamentos homeopáticos, los de plantas medicinales y los gases medicinales.” Las directivas europeas otorgan este mismo reconocimiento y obligan a los estados miembros a su regulación: «Un Estado miembro podrá abstenerse de establecer un procedimiento de registro simplificado especial de los medicamentos homeopáticos a que se refiere el artículo 14. El Estado miembro informará de ello a la Comisión. Dicho Estado miembro deberá permitir, en tal caso, la utilización en su territorio de los medicamentos registrados por otros Estados miembros con arreglo a los artículos 14 y 15.»(art.13.2-Directiva 2001/83/CE ).

Por tanto ¿Dónde está la dificultad para el reconocimiento de la Homeopatía (doblemente centenaria), Acupuntura (milenaria) y otras TMNC como práctica médica en España?

Está en el sesgo de aplicar interesada y selectivamente (a las técnicas citadas en el editorial no se las trata de igual manera) a éstas terapias unos supuestos dogmas de la MBE, que ya Sacket y Festein, padres de la misma, se encargaron de relativizar diciendo que la MBE “no es una medicina “basada en un libro de recetas” sino que requiere una estrategia de abajo arriba, que integre las mejores evidencias externas con la experiencia clínica individual y la elección del paciente”, condiciones que no necesitan interpretación.

Acabo con algo que el autor concluye, “La prevención deberá ir por dos caminos: uno intentará individualizar más las medidas de prevención…” uno de los pilares de la terapéutica Homeopática “…En segundo término, nos quedará por saber cómo afectan a nuestros organismo los nuevos alimentos y el cambiante medio ambiente en el que vivimos.” Uno de los detractores de estas TMNC pontifica en su libro sobre la bondad no probada de los transgénicos ¿no es esto también pseudociencia?

Francisco Bautista Sosa.

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La Federación Española de Médicos Homeópatas (FEMH) inicia un proyecto completo de formación en homeopatía y su aplicación en diferentes áreas con una dinámica presentación on line.
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Práctico, participativo y tutorizado.
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Fecha de inicio: 18 de Abril de 2017
Tutora: Niurka Meneses (Investigadora en el Dto. de Química y Bioquímica en la Universidad de Berna. Especialista en Agrohomeopatía)
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