Homeopatía entre el dogmatismo científico y una agenda política

Texto elaborado por el Dr. Jens Behnke, Director del Programa de Medicina Integrativa, Fundación Karl y Veronica Carstens en Essen, Alemania

Traducido por María Garrido Garrido. Presidenta, da Asociación Galega de Pacientes, persoas usuarias e amigas da homeopatía. SIMILIA GALICIA

Desde que  la Homeopatía surgió hace alrededor de 200 años, ha estado sometida a crítica.

Esta se enciende por la utilización de medicamentos potenciados (diluidos y agitados), como es habitual en la Homeopatía.  En el  área alemán-parlante tienen la voz cantante los miembros de la Red de Información Homeopatía (Informations Netzwerks Homöopathie, INH), que es una agrupación que tiene su origen en la Sociedad para el análisis de las Paraciencias (GWUP).  La GWUP forma parte asimismo la red internacional de organizaciones similares, que están reunidas bajo la denominación “Movimiento Escéptico”.  Este artículo intenta hacer  un pequeño resumen histórico  sobre la génesis del movimiento escéptico en Estados Unidos y una estructuración general de sus motivos, contenidos y estructuras.  Siempre nos referiremos a la Homeopatía, aunque esta no es el único objetivo de la GWUP e instituciones análogas.   La atención se dirige principalmente a la primera organización de los escépticos, que surgió en EE.UU.

La Homeopatía fue exportada a EE.UU. en 1825 por el médico danés Dr. Hans Buch Gram.  Aquí alcanzó un apogeo nunca conocido hasta aquel momento en Europa.  El mayor número de Colleges se alcanzó en 1900 con 22. Esto representaba 15% de todas las facultades relacionadas con la medicina en EE.UU.  Además existían 140 hospitales homeopáticos, 127 asociaciones de usuarios y médicos y se publicaban 131 revistas especializadas.

A este auge le puso fin el informe Rexner publicado en 1910.  Bajo el liderazgo de Abraham Flexner, la Carnegie Foundation hizo que se evaluasen los distintos Colleges de medicina.  Por detrás se encontraba el objetivo claro, de reducir su número para concentrar la promoción y ampliación en unos pocas instituciones de mayor tamaño. Críticos del informe ya destacaban que los criterios de valoración se formularon a propósito de tal manera, que las escuelas homeopáticas quedasen peor valoradas.  Es acto fue apoyado paralelamente con la  puesta en marcha  de la distribución de los colleges en grupos de calidad por la Asociación Médica Americana (AMA), dotada de gran influencia política.  La AMA fue fundada en el año 1844 como reacción al Instituto americano de Homepatía, la primera organización de médicos en EE.UU. y  que desde un principio se entendió como una institución contraria a la Homeopatía: su primer presidente Morris Fishbein publicó durante su carrera varios escritos en contra la Homeopatía y otros métodos de medicina complementaria.

La Homeopatía fue percibida por los médicos convencionales como una amenaza económica.   El informe Flexner y el AMA consiguieron que se retirasen los fondos de terceros de los colleges homeopáticos y se tomó un rumbo político desfavorable para ella.  A consecuencia de esto hasta el  año 1923 la mayoría de los centros de formación tuvieron que cerrar sus puertas.

La AMA consiguió alcanzar gran influencia hasta la mitad del siglo XX.

Las fundaciones Rockefeller y Carnegie, con los correspondientes grupos empresariales que operan tras ellos, como financieros del sector de la sanidad y de la economía, establecieron una tupida red de cooperación con la ascendiente industria farmacéutica e influenciaron considerablemente lo que hoy conocemos como medicina moderna. Las instituciones estatales responsables, sobre todo la Food and Drug Administration (FDA), sancionaron estos procesos por su estrecha vinculación a la industria.  Por ejemplo, el 10% de los miembros de la FDA que por orden del gobierno realizaban tareas de supervisión, entraron a formar parte de esas empresas.

El concepto de lo que se considera medicina científica, junto con lo que dentro de este contexto se entiende por salud, enfermedad y terapia, nunca debería enfocarse  de una manera aislada de los intereses políticos y económicos.  La medicina complementaria fue considerada una amenaza por algunos representantes de la medicina convencional en distintas áreas, y se la ha combatido con distintos medios.  Una estrategia fue desacreditar ciertas terapias basándose en su falta de evidencia científica y potencial peligrosidad a través del American National Council Against Health Fraud (NCHF).

De hecho, hoy como entonces, a muchas de las ofertas de medicina alternativa que están en circulación, se les atribuyen propiedades inútiles e incluso dañinas.   Pero también se puede aplicar igualmente este criterio a tratamientos de la  medicina convencional, especialmente a muchos medicamentos muy costosos.   Posiblemente el motivo de disuasión de un mayor peligro juegue también un papel dentro de este contexto, al que no se le percibe como tal ya que, al menos en teoría está legitimado por el lado oficial.

El Committee for Scientific Investigation of Claims of the Paranormal (CSICOP)

Las campañas en contra de los complementos alimenticios, la homeopatía y terapias alternativas llevadas a cabo nombre de la protección del consumidor en las últimas décadas del siglo XX tuvieron un apoyo muy efectivo de la primera asociación de escépticos de EE.UU.: el popular filósofo Paul Kurtz fundo una facción de la American Humanist Association (AHA) de tendencia socialista y ateísta.

Kurtz observaba un avance creciente en la creencia en la Astrología entre la población norteamericana, lo que significaba una amenaza para un mundo basado en la racionalidad. En consecuencia fue uno de los impulsos bases de la CSICOP el desprecio científico de la Astrología a través de la publicación de un manifiesto con el título “Objeciones a la Astrología”.   Para ello Kurtz obtuvo las firmas de 186 científicos de distintas disciplinas en intentó alcanzar la mayor resonancia posible en los medios para su temática.  El empeño demostrado en el marco de esta y otras campañas contra lo paranormal, hizo que algunos de los firmantes se distanciaran de Kurtz: la acción de este movimiento les parece muy poco científico y demasiado cargado de ideología.

El efecto Mars

La CSICOP comienza con la exigencia de desenmascarar fenómenos paranormales como no existentes a través de investigaciones científicas.  El primer y único estudio, con el que cumplieron esta exigencia fue la repetición de una investigación del psicólogo francés Michel Gauquelin.  Él había llevado a cabo un cálculo estadístico, para comprobar le hipótesis de que una determinada posición del planeta Marte en el horóscopo del nacimiento de una persona, aumentaba las posibilidades de que esa persona llegara a ser deportista de élite, llegando a un resultado positivo.   El estudio independiente de re-análisis de los datos por petición del CSICOP llegó al mismo resultado. Este hecho hizo que Kurtz retuviese la publicación  de los cálculos y afirmaron antes los medios que habían llegado al resultado opuesto, con lo que refutaban el efecto Mars.  Asimismo intentó repetidas veces de evitar que un colega aclarase la situación en públicamente. Finalmente se sugirieron más tarde otras explicaciones para el efecto Mars como que no contenía ningunas implicaciones astrológicas.

Ellos se llaman a sí mismos Comité para la Investigación de Reclamaciones de lo Paranormal (CSICOP) pero son realmente un grupo de desenmascaradores (de-bunkers) que chapucearon su mayor investigación, falsificaron resultados, taparon sus errores y expulsaron a un colega que los amenazó con decir la verdad.”  —–   Rawlins D: Starbaby. Fate 1981, 34(10)

La discrepancia entre exigencia y realidad que sale a la luz con vistas al manejo de resultados científicos, se puede constatar como una característica  distintiva del movimiento escéptico: no entienden la ciencia como método para alcanzar  un conocimiento sin prejuicios, sino como un conjunto de teorías que han sido  determinadas de antemano.  Todo lo que contradice estas teorías se considera como no científico y se niega, independientemente de la  dirección que muestren los resultados empíricos.  Esta forma especial del cientifismo debe ser  considerada más bien como una ideología que como una posición de conocimiento teórico: el postulado original del cientifismo dice que no existe ningún fenómeno en el que no pudiesen aplicarse métodos científicos con éxito.  Al mismo tiempo todas las afirmaciones que se apartan de una comprobación a través de métodos científicos, como por ejemplo la hipótesis metafísica no tienen sentido.  Muchos escépticos consideran a priori imposible  el efecto de medicamentos altamente potenciados.  Para ello se basan en la discordancia con  determinados modelos y teorías científicos y médicos.  De esta manera se les eleva al status de dogmas, que ninguna experiencia tiene la capacidad de refutar.  Así se lleva el concepto de ciencia al absurdo, porque la forma de la teoría “última verdadera” pertenece en realidad en el marco de la metafísica.

Homeopatía en el punto de mira de los escépticos

La base ideológica del movimiento de los escépticos con su concepto dogmático de la ciencia, así como su alineamiento hacia la influencia de la opinión pública a través de campañas deliberadas, hizo que surgiesen alianzas entre el CSICOP y el NCHF (American Council Against Health Fraud).

Esta mientras tanto había  ampliado su cooperación con la industria farmacéutica, empresas petroquímicas así como con organizaciones científicas como la AMA. Pronto empezaron a aparecer artículos del movimiento escéptico sobre las terapias complementarias y que en nombre de la ciencia las declaraban como inútiles y peligrosas.   Pronto convirtieron a la homeopatía su tema favorito: desde siempre fue popular entre los pacientes, pero no había ninguna teoría plausible que explicase, como preparados en los que no se podía demostrar ninguna molécula de una sustancia farmacológicamente efectiva, tuviese un efecto medicinal.

Esta falta de una teoría del mecanismo de los medicamentos potenciados es interpretada por el movimiento escéptico como algo imposible, y lanza a la homeopatía en el área de la superstición.   Pero no sólo es peligrosa por su falta de efecto, sino porque abre las puertas a lo irracional, como un reciente crítico de la homeopatía remarca.  Este mismo exige una prohibición de la investigación de la homeopatía, ya que existen estudios de alta calidad, que demuestran un efecto más allá del placebo.

La primera implicación eficaz en el área de la homeopatía la desarrolló CSICOP gracias a las investigaciones del inmunólogo Jacques Benveniste.  Este científico del Instituto para la Investigación de la Medicina publicó en 1988 los resultados de experimentos sobre anticuerpos altamente diluidos en la revista Nature: estos eran capaces de provocar la respuesta de ciertas células, aunque estuviesen tan diluidas que ninguna molécula del  material de partida estuviesen ya presentes.  Este efecto se presentaba si la dilución se iba fabricando en distintas fases y entre los diferentes pasos de dilución se las agitaba fuertemente.

El editor de Nature, John Maddox, publicó el trabajo de Benvistes bajo una condición: que los experimentos se realizasen bajo la supervisión de una comisión.  Uno de los miembros de este grupo era el escéptico y mago James Randi.  Se demostró que los efectos surgían sólo en determinadas condiciones, es decir, que se podía comprobar pero no se podían repetir de una manera estable.   Esto tiene validez hasta nuestros días, a pesar de que el número de comprobaciones similares con un resultado positivo han aumentado considerablemente.  Parece ser un área de estudio interesante, en el que queda mucho por aclarar.  Este tipo de fenómenos se denominan anomalías.  A menudo el avance científico ocurre, cuando procesos que hasta ahora no se pueden explicar de manera teórica, se estudian más profundamente.   Randi y el CSICOP comenzaron su efectiva campaña contra Benviste y la Homeopatía en los medios, que dejó la impresión de que todo estaba amañado e insinuaba que Benvista era un estafador o que fue víctima de una estafa.

Perspectiva: La Sociedad para la Investigación Científica de la Paraciencias

El movimiento de los escépticos se ha extendido en pocos años en todo el mundo desde EE.UU.   La sociedad arriba mencionada (GWUP) se fundó en Alemania en 1987.  Dentro de la asociación alemana pronto sucedió lo mismo que había ocurrido en EE.UU: algunos científicos convencidos del programa de los escépticos comenzaron  a dudar de la falta de prejuicios, de los métodos y de los objetivos reales de los escépticos.  El sociólogo Edgar Wunder, uno de los miembros fundadores del GWUP, que a través de los años ocupó varias posiciones dentro de la asociación, ofreció después de abandonar la sociedad en 1999, un análisis de la mentalidad de los miembros del movimiento escéptico.  Presentó documentos internos de los gremios y órganos de la asociación, para fundamentar su exposición.  Constató que el escéptico se parece al esotérico de una manera sorprendente pero en un sentido inverso: aunque el esotérico cree en cosas que no están demostradas científicamente, el escéptico niega ciertos fenómenos por principios, independiente de si están comprobados científicamente o no. El cientifismo dogmático de base  y las estructuras de la organización se caracterizan por una visión dual del mundo, en la que o se está a favor o en contra de los hechos paranormales y en consecuencia, o se es escéptico o se es creyente.  Los distintos matices entre estas dos posiciones no están permitidos y a quién piensa de otra manera se le combate.  El afán que en este sentido demuestran está más bien dentro de la agitación política y tienen poco que ver con métodos científicos.

De hecho la mayoría de los escépticos  exigen métodos científicos así como los fundamentos correspondientes en relación a distintos temas, pero ellos mismos pocas veces trabajan  de esta manera, por ejemplo haciendo referencia a publicaciones en las revistas profesionales con procedimientos consultivos.  El método retórico de su elección para refutar afirmaciones que aparentemente no son científicas, es más bien la polémica e incluso el insulto.  Como anteriormente se ha mencionado, la meta parece justificar los medios, por lo que incluso utilizan afirmaciones falsas a falta de argumentaciones más plausibles.  En relación a la discusión actual acerca de la homeopatía, los patrones de argumentación de la GWUP demuestran en gran parte una falta de conocimientos sobre el estado de los datos de estudios clínicos y de investigación de base.

La  no tan habitual recepción de publicaciones científicas se utiliza para hacer una presentación sesgada e unilateral de resultados negativos.  Su prioridad es desacreditar a la homeopatía con todos los medios que tienen a su disposición, independientemente de la  dirección que la evidencia empírica muestre.

Nuestro agradecimiento al autor del artículo, Dr. Jens Behnke, Director del Programa de Medicina Integrativa, Fundación Karl y Verónica Carstens en Essen, Alemania, https://www.carstens-stiftung.de/, por la cesión de éste artículo y a María Garrido Garrido, presidenta, da Asociación Galega de Pacientes, persoas usuarias e amigas da homeopatía, SIMILIA GALICIA , traductora del mismo.

EL MEDICO DEBE SER TRANSPARENTE CON LA INDUSTRIA

Dice el punto 2 del el Artículo  9 del Borrador del Código de Deontología médica 2018: el médico que en el ejercicio de su profesión no es transparente con la industria y otras instituciones u organizaciones, incumple el Código de Deontología y vulnera los principios del profesionalismo.

Como médico sujeto a ese código me pregunto: ¿Qué significa que tenemos que ser transparentes con la industria?  ¿Qué  tengo yo que contar a la industria sobre mi actividad como médico? ¿Con qué otras instituciones u organizaciones tenemos que ser transparentes?

Y buscando una respuesta lógica me contesté: “Tal vez sea que informe a la industria farmacéutica de los resultados, tanto positivos como negativos,  que  observo cuando prescribo los tratamientos que me proponen.   Es la única manera de poder  mantener lo útil y eliminar lo inútil o dañino.

Y me reafirmé en  esa respuesta al recordar que cuando un laboratorio propone un  determinado tratamiento para una determinada enfermedad no tiene  pruebas suficientes para considerarlo eficaz y seguro. Que sólo cuando empieza a usarse en humanos se comienzan a ver tanto lo bueno como lo malo de lo que se nos presenta como  opción terapéutica

Decidí releer el punto 2 del artículo 9 del borrador para asegurarme de si lo había entendido o no y al hacerlo me volvieron las dudas. La frase completa es: el médico que en el ejercicio de su profesión utiliza pseudociencias o no es transparente con la industria y otras instituciones u organizaciones, incumple el Código de Deontología y vulnera los principios del profesionalismo.

Y me pregunto ahora: ¿Por qué se equipara el uso de las llamadas  pseudociencias con la falta de transparencia con la industria y otras instituciones u organizaciones? ¿Qué tiene que ver con la industria el tipo de terapia que use yo en el ejercicio de mi profesión?

Solo viene a mi mente una respuesta lógica: la única industria que puede relacionarse con la medicina es la farmacéutica y por tanto debe ser a esta a la que, parece ser, que los médicos tenemos que rendir cuentas.   Tenemos que confesar a la industria que somos culpables de usar seudociencias, que según el observatorio contra seudociencias de la OMC, incluye todas aquellas terapias que no usan fármacos de origen químico.

Por muchas vueltas que le doy no veo otra relación entre la industria y las seudociencias que la mera  competencia.

Y sigo en mi reflexión:  solo puede ser un problema de competencia si las terapias seudocientíficas demuestran mayor eficacia o al menos igual eficacia pero con menos efectos secundarios que la farmacoquímica, porque los médicos,  en nuestro afán de curar,  vamos a  prescribir lo que consideremos más beneficioso para el paciente

Ahora entiendo bien la intención de este punto. No es asegurarse de que el médico cumple con un código de conducta especifico de su profesión, es eliminar el miedo de la industria farmacéutica a la competencia

El punto 2 del artículo 9 del borrador del CD 2018 dice en su totalidad: El médico como profesional cívico  además de ejemplar, y por ello mismo, debe ser transparente. Por eso, el médico que en el ejercicio de su profesión utiliza pseudociencias o no es transparente con la industria y otras instituciones u organizaciones, incumple el Código de Deontología y vulnera los principios del profesionalismo.   

   Aún sigo sin entender completamente este punto porque no aclara cuales son las otras instituciones u organizaciones con las que el médico tiene que ser transparente.

Señores  miembros de la Comisión de Deontología de la Organización Médica Colegial  o quienes hayan redactado este artículo, necesitan ustedes saber  que el médico como profesional cívico debe ser ejemplar y transparente con sus compañeros y sobre todo con la sociedad a la que, en beneficio de la salud, decidió voluntariamente dedicar su vida.

  Si para conseguirlo tiene que utilizar medios diferentes a los que interesan a la industria, o a las organizaciones o instituciones que sean,  es su deber deontológico recurrir a ellos.  

Isabel Romero de la Osa Palacios

Código de Deontología médica: alegaciones al artículo 26

Carta abierta* a

Dra. D. ª Juana María Caballín Yarnoz

Presidenta de la Comisión de Deontología Médica del

Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Navarra

*Para su difusión, si procede, en ámbitos colegial y profesional

15 de diciembre de 2018

Código de Deontología médica: alegaciones al artículo 26

Estimada colega:

Le quedo agradecido por el enlace al borrador del nuevo Código y sus ánimos para presentar alegaciones. Lástima el tiempo establecido para reflexionar sobre lo que se ha de considerar buen hacer en Medicina, en sus propios términos. Si, como señala Ud. con acierto, solo abordar debidamente los capítulos nuevos no es tarea fácil, revisar sus 121 artículos y varios cientos de puntos en solo 30 días resulta impensable. La decisión de participar corresponde a cada colegiado, estamos de acuerdo, pero la asignación de un plazo insuficiente para hacerlo, no.  Por ello, cabe disentir en que una propuesta de participación sin plazo que la posibilite pueda considerarse proceso democrático y transparente.

Presento mis alegaciones al Art. 26. Ruego sea sometido a una severa revisión. Categorización binaria, reduccionismo extremo, factor de radicalización y neologismos ambiguos condicionan tal posible arbitrariedad de interpretación como para convertir virtualmente en contrario a Deontología a la mayor parte de nuestro ejercicio profesional.

En perspectiva, el texto de este artículo viene a ser el reflejo en el Código de la serie de actuaciones de la Organización Médica Colegial (OMC) contra la práctica médica “sin evidencia científica”. Se decidió externalizarlas en la arena pública, fuera de los ámbitos colegial y profesional donde el Código recomienda dirimir discrepancias. Y vienen siendo particularmente activas en los 3 últimos años, coincidiendo con una presión mediática, académica, corporativa, profesional, social, sanitaria, política y administrativa sin precedentes por parte de un cientifismo de perfil supremacista, especialmente combativo en España. Se entiende por tal “la actitud de (y tendencia a) dar excesivo valor a las nociones científicas, que se pretenden imponer como único conocimiento válido, con la exclusión de otros puntos de vista.”

Recapitulando, en sendas cartas abiertas remitidas en los 2 últimos años a distinguidos colegas de la Comisión Permanente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (hasta la fecha, sin respuesta) he argumentado sobre ello. La OMC optó por una táctica a mi juicio errónea dentro de una estrategia correcta. La estrategia correcta es el fiel cumplimiento de las altas responsabilidades de la colegiatura ante la sociedad, la Administración y los profesionales. La táctica equivocada sigue siendo la alianza corporativa en exclusiva con el sector más virulento y excluyente del referido cientifismo. La legítima, necesaria lucha colegial contra el intrusismo, la mala praxis, etc., no justifica poner a todo el ejercicio médico en estado de sitio bajo el imperio de la “ciencia”.

Por razón de espacio y tiempo no procede extenderme aquí al respecto, valga esta breve referencia contextual. Expongo en el anexo algunos de los argumentos aplicables a los puntos 1, 2 y 3 del Art. 26. Como los análisis vacíos de propuestas de mejora a menudo resultan operativamente estériles, incluyo una de texto alternativo. En esencia, la reflexión principal en este asunto para nuestra profesión incluye una pregunta clave: necesitamos ciencia, definitivamente, pero ¿para perfeccionar el ejercicio de la Medicina o para adulterarlo hasta convertirlo en otra cosa, sometiéndolo a sus solos dictados? Nuestro reto ahora es que el Código permita un difícil pero irrenunciable ejercicio de ponderación: a la ciencia lo que es de la ciencia y a la deontología médica lo propio.

Procedo raudo, Dra. Caballín, a remitirle la presente que, en coherencia con mis anteriores comunicaciones dirigidas a nuestra colegiatura, emito en formato carta abierta. Puede Ud. compartirla con quien estime conveniente y dar a estas apelaciones el trámite oportuno. Quizás les anime a Uds. los expertos a una atenta, serena y desprejuiciada revaloración del Art. 26 previa a su definitiva aprobación, la cual deviene urgente en razón del mismo plazo establecido de partida por los propios órganos directivos.

Para terminar, quiero expresar mi reconocimiento al esfuerzo de tantos colegas en ámbitos nacional, provincial y local comprometidos lealmente en esta actualización del Código. Pero errar es humano y con mi modesta aportación no pretendo otra cosa que ayudar a subsanar algunos errores cometidos y, quizás, prevenir futuros. Reciban Uds. mi gratitud de colegiado y obtengan, en justa correspondencia a sus desvelos, lo bueno que merecen.

Atte.,

Marino Rodrigo Bañuelos

Col. 3104259

 

ANEXO

Análisis

Texto del Art. 26 del Código de Deontología médica, Edición provisional:

  1. El método científico y la medicina basada en pruebas son el fundamento del conocimiento médico. El médico en su actuación profesional debe emplear procedimientos y fármacos cuya eficacia se ha demostrado científicamente y no debe emplear ningún tipo de presión que proceda del paciente o de terceros.
  2. Las pseudociencias, las pseudoterapias, el intrusismo y las sectas sanitarias son contrarios a la Deontología Médica.
  3. Son contrarias a la Deontología Médica las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y las que prometen a los enfermos la curación, así como los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o quirúrgicos y el uso de productos de composición no conocida.
  4. Si el médico tiene conocimiento de que alguien ejerce actos propios de la profesión no siendo médico, debe denunciarlo al Colegio.

El método científico y la medicina basada en pruebas son el fundamento del conocimiento médico

El método científico (MC) es UN instrumento de validación provisional de la práctica médica, el mejor en aquellos aspectos de su compleja y variada actividad en los que es aplicable, y en ninguno más. Por motivos expuestos en diferentes foros por multitud de autores, ni es EL fundamento del conocimiento médico ni puede serlo. Ni, por consiguiente, se puede pedir que lo sea. Ni, en cierto sentido, debería serlo, SU fundamento, porque ello reduciría toda la medicina a un simple acto… científico, no médico.

La medicina no es ciencia, han declarado autores de peso en la medicina práctica, fuera de sospecha de “anti-científicos”. La medicina no es SOLO ciencia y NADA MÁS que ciencia, sería quizás más aceptable por cualquiera de los médicos que asistimos a personas, no a datos. Cuesta tener que recordar tal obviedad a colegas empecinados en ciertas creencias, como ésta del solo-y-nada-más-que (ciencia).

La medicina basada en pruebas -no en las pomposas, engañosamente definitivas “evidencias”, sino en las más modestas, provisionales “pruebas”-  es un desideratum, una aspiración legítima y necesaria de nuestro quehacer, pero tampoco EL fundamento. Una intervención médica actual basada en pruebas no es “científica” a perpetuidad; pasado mañana podría dejar de serlo. A menudo, deja de serlo. Por otra parte, no cabe invalidar arbitrariamente una intervención médica a perpetuidad (como algunos pretenden) por el solo hecho de no disponer aún de suficientes pruebas. En Medicina, el hecho de no estar todavía validado un procedimiento o técnica no autoriza a nadie a invalidarlo, por lo mismo que la ausencia de pruebas no es la prueba de su ausencia. Esto parece causar a algunos cierta confusión. Pero la confusión de algunos no debe trasladarse al Código de todos.

El médico en su actuación profesional debe emplear procedimientos y

fármacos cuya eficacia se ha demostrado científicamente

En Medicina nos valemos de la ciencia en lo que podemos y del arte en lo que debemos. Nuestra praxis es racional y es empírica. Aspiramos continuamente, y con ganas, a validarla (no a fundamentarla) en el MC, y a basar nuestras actuaciones en (no a cercenarlas con) pruebas (o su insuficiencia). Asumimos y manejamos la incertidumbre consustancial a nuestra labor de la mejor forma considerando las circunstancias, no la escamoteamos bajo la alfombra de lo que “se ha demostrado científicamente”.

¿Cuándo queda “demostrada científicamente” la eficacia de cada uno de nuestros actos médicos, de modo que quienes los llevamos a cabo no incurramos en falta deontológica a este precepto? ¿Quién establecerá que ya lo está, demostrada? Estamos hablando de la eficacia demostrada de cada acto médico. Y entretanto se demuestra su eficacia, ¿qué hacemos?

En torno al 80% del conjunto de nuestras actuaciones profesionales carecen de suficiente «evidencia». A falta de concreción de cuándo una intervención médica deviene suficientemente científica, la mayor parte de ellas queda virtualmente expuesta a la arbitrariedad de, primero, ser considerada contraria a Deontología. Segundo, en consecuencia, a que se decida o solicite su invalidación.

Salta a la vista la radicalización en curso cuando observamos en la edición provisional que desaparece el adverbio preferentemente de la edición actual vigente, que dice:

El médico debe emplear preferentemente procedimientos y prescribir fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente.

Suprimiendo el explícito preferentemente queda implícito un exclusivamente. En virtud de tal categorización binaria de nuestros “procedimientos y fármacos” y, por extensión, de todos nuestros actos médicos, cada uno de ellos tendrá que estar demostrado científicamente o será contrario a Deontología. Sin medias tintas.

Cualquiera que invoque un Código redactado en estos términos podría hacerlo cuando le convenga: denunciar arbitrariamente e invalidar. La robotización del médico por la restricción de sus actos a solo lo que SE considere científico. La intervención de la autonomía de las personas por un paternalismo institucional “científicamente correcto”. He ahí sendos riesgos evidentes. Cabe esperar de nuestra organización colegial conjurarlos, como parte de sus responsabilidades ante la profesión y  la población.

Las pseudociencias, las pseudoterapias, (…)

son contrarios a la Deontología Médica

Se propone añadir al Art. 26 un nuevo punto con 2 términos pseudo. Dos constructos hasta hoy no definidos en forma mínimamente unívoca y precisa por las personas y entidades colegiales co-responsables de su profusión en los medios. Y, por tal motivo de indefinición, elevados impropiamente a la categoría de cotas deontológicas de actuaciones médicas. Un texto que cruje cuando uno lo lee en nuestro Código la primera y la decimoquinta vez. Por su extemporaneidad y desubicación, diríase incrustado a machamartillo.

Se permitió en su día que jerga foránea, imprecisa, de significado interesado y modo hostil, que destila intolerancia y pretensiones de absolutismo para dictaminar qué es verdadero y qué no en Medicina, se permitió, digo, que se instalara en el Observatorio del mismo nombre. Y ahora se propone introducir estos constructos pseudo en el mismísimo Código de Deontología médica. La pica en Flandes de entonces es ahora el asalto al código fuente.

En justa (¿pero quizás involuntaria, por parte de los redactores del borrador?) coherencia con la inadecuación, la desubicación de ambos términos pseudo en este provisional Art. 26.2, ninguno de ellos aparece reseñado ni en el Índice de términos ni en el Glosario, donde sí aparecen los asuntos capitales, asentados por significado y uso en la profesión, y actualizados en su léxico adecuado. Soy consciente de que estoy dando ideas con esta observación.

Son contrarias a la Deontología Médica las prácticas carentes de base científica

(…) los procedimientos insuficientemente probados

Afianzando la doctrina de los puntos precedentes, definitiva entronización en éste de la ciencia como juez supremo de actuaciones médicas, y de lo «suficientemente» probado  (hemos de sobreentender, por ella) como patrón oro de la deontología médica. Carta blanca a cierta “presión de terceros”, la misma que se pretende evitar en el punto 1, la que se autoriza a una “ciencia” a menudo ella misma manipulada por intereses ajenos a la salud de la población. Excelente posición de partida para la posible arbitrariedad de actuaciones disciplinarias, que cabría justificar desde una deontología rendida, de nuevo, al cientifismo.

Mi propuesta provisional de redacción

Art. 26.

El método científico y la medicina basada en pruebas se consideran imprescindibles para el avance del conocimiento médico. El médico, en su actuación profesional, debe emplear preferentemente procedimientos y fármacos cuya eficacia y seguridad estén suficientemente respaldados por ambos. Sus actuaciones profesionales no deben claudicar ante ningún tipo de presión ajena a su alta misión que proceda de terceros.

Son contrarias a la Deontología Médica las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las que no aspiran a validarse científicamente o prometen a los enfermos la curación, así como los procedimientos ilusorios que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o quirúrgicos y el uso de productos de composición no conocida.

(.4 del borrador, que pasa a ser .3) Como está.

Por su indefinición, imprecisión, ambigüedad, extemporaneidad y el consiguiente potencial empleo arbitrario y manipulador de sus términos pseudo, el punto 2 del borrador es suprimible. Como mínimo, hasta su definición autorizada, unívoca, precisa y aceptada por la profesión.

¿Organización Médica contra Organización Mundial de la Salud? Peor el falso remedio que la supuesta enfermedad

Open letter to The World Health Organization

Carta abierta a la Organización Mundial de la Salud

1 de febrero de 2019

 

¿Organización Médica contra Organización Mundial de la Salud?

Peor el falso remedio que la supuesta enfermedad

Sostendré un combate que no conozco, emprenderé un camino que ignoro.

Gilgamesh III, 23-24

Usar la ciencia para defender decisiones políticas es anticientífico.

Abel Novoaa

 

 

Abstract

In Traditional Medicine Strategy 2014-2023, the World Health Organization (WHO) disclosed some recommendations for a safer access of the people to traditional and complementary medicines (TCM). In Spain, several leaders of the Collegiate Medical Organization aim to eradicate them. Through this open letter, the author puts in knowledge of the WHO some interventions in this course of action which are detrimental for both medical doctors and users of TCM.  Thereby, the current setup —­­­people using them in medically controlled conditions— is at serious risk of ban in this country.

 

To/AA:

Mr. Josep Figueras, Director

And The Core Management Team

European Observatory on Health Systems and Policies

WHO European Centre for Health Policy

Brussels – Belgium

 

Distinguidos Sr. Director y equipo:

Permítanme recordarles que, en su Estrategia sobre Medicina Tradicional 2014-2023, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara que “la medicina tradicional es una parte importante y con frecuencia subestimada de los servicios de salud”, y anima a todos los agentes sanitarios a continuar en la línea de integración, reglamentación y supervisión de las medicinas tradicionales y complementarias (MTC) en los sistemas sanitarios públicos, para un acceso de la población eficaz y seguro a estos recursos. Asimismo, insta a dedicar “más esfuerzos de investigación e innovación, y una atención centrada en la gestión de conocimientos”, a fin de que puedan basarse en pruebas científicas1.

La Organización Médica Colegial (OMC) agrupa en torno a 250.000 médicos en España, quienes están obligados a inscribirse en su colegio provincial cualquiera sea la modalidad de su ejercicio profesional. Con particular intensidad desde 2016, y a rebufo de la necesaria lucha contra el intrusismo y el fraude sanitarios, dirigentes de la OMC promueven en España la eliminación de las MTC y del correspondiente ejercicio médico no convencional (EMNC).

En marzo de 2017, dirigentes de la OMC presentaron un Observatorio2 con el objetivo de “luchar de forma activa contra estas prácticas engañosas, fraudulentas y contrarias a la medicina científica, procedan de donde procedan y las oferte quien las oferte (médicos, otros sanitarios, charlatanes e intrusos)”. En su establecimiento se prescindió de médicos y usuarios de las MTC. En su lugar, se participó de la gestión del Observatorio en régimen de exclusividad a 2 destacados miembros del movimiento autodenominado escéptico, uno de ellos ni médico ni sanitario, ajenos ambos a las MTC, generadores ambos de copiosa ofensa pública contra colegiados del EMNC en medios y redes.

El Ministerio de Sanidad había realizado en 2011 un informe de situación de las MTC en España, documento descriptivo para el posible futuro abordaje de su regulación3. Por intervención del Observatorio auspiciado por la OMC, lo que el Ministerio consideró “técnicas en el ámbito de las terapias naturales” devinieron pseudociencias o pseudoterapias. Se incluyeron en un listado que había que, inicialmente, limitar; en segunda fase, denunciar y en tercera —la actual— prohibir. Desde entonces, con un apoyo mediático sin precedentes y desde diferentes frentes que incluyen a la OMC, se están haciendo ímprobos esfuerzos para instalar en la opinión pública española el soniquete MTC=pseudociencia=pseudoterapia=amenaza. Imponer una cierta narrativa es el objetivo, pues el lenguaje condiciona el pensamiento y éste la acción.

Las actuaciones supresivas de dirigentes de la OMC prosiguen en 2019. Destacan 2 actuaciones en curso:

  • Se pretende modificar texto de artículos del Código de deontología médica (CDM), actualmente en proceso de actualización, lo que facilitaría considerar como mala praxis y “contrario a deontología médica” a todo ejercicio médico de las MTC4. Hemos presentado múltiples y argumentadas alegaciones.
  • Se ha pedido formalmente a las autoridades sanitarias españolas su prohibición, lo que facilitaría ilegalizar ambos, MTC y su ejercicio médico. En los términos de la Declaración Madrid: “todas ellas han de ser expresamente prohibidas y excluidas de cualquier circuito sanitario y consideradas, a todos los efectos, como prácticas que atentan contra la salud pública y la seguridad de los pacientes” 5. Todas ellas.

La supuesta justificación de tan insólita actuación en ámbito mundial —donde las MTC llevan diferentes cursos de integración clínica, desarrollo experimental y científico, y reglamentación administrativa, según modalidades e idiosincrasias nacionales— esgrimida por dirigentes de la OMC es simple: “no tienen evidencia”. Ocasionalmente, se ha invocado un factor de modernidad: “son prácticas más propias de la Edad Media”6. Recientemente, se ha pretendido forzar aún más la opinión pública contraria a las MTC con un “informe” que pretende atribuir a las pseudoterapias (ya no MTC) una cifra muy superior a los mil muertos al año en España. El documento, publicado por el referido grupo escéptico al que dirigentes de la OMC introdujeron en su Observatorio7, ya ha sido invocado (por tanto, en cierto sentido, “validado”) por dirigentes de la OMC contrarios a las MTCcit.6, en apoyo de sus afirmaciones.

 La secuencia es vertiginosa: todo ejercicio médico no validado por la ciencia queda automáticamente y para siempre “invalidado”. La ausencia, la simple insuficiencia de pruebas (científicas) equivale a la prueba de la ausencia (de validez). Toda MTC deviene pseudociencia, pseudoterapia o ambas. Todas y cada una de ellas son un engaño, una ilusión, una estafa o las 3. Los médicos que las ejercen son charlatanes, estafadores, engañabobos o los 3. O, en el mejor de los casos, se equivocan, se basan en sus propias creencias y hay que “convencerles de que reconduzcan sus caminos”8. Los usuarios son engañados, bobos, víctimas o las 3. También se equivocan (o engañan) quienes creen haber obtenido beneficio para su salud. Las MTC, “todas ellas”, atentan contra la salud, estafan, matan, deben prohibirse

De este modo, las recomendaciones de la OMS para las MTC van camino de tomar en España un giro inesperado en manos de, entre otros, dirigentes de la OMC: su supervisión deviene denuncia y persecución; su reglamentación, prohibición; su integración, mala praxis, y, en consecuencia, su estudio, actualización, aplicación, investigación y validación científica, fuera de la Ley y de la deontología médica.

En resumen, un cientifismo de perfil supremacista, modo inquisitorial y afín al pensamiento único pretende abolir global e indiscriminadamente las MTC en España por una exclusiva y excluyente cuestión de “evidencia”9. En España (¡Oh, Hipócrates!), algunos quieren convertir las MTC en enfermedad y su eliminación en remedio. Es autoevidente.

¿Qué sería de la Medicina empírica de siempre —a la que pertenecen algunas de las MTC aplicadas por médicos— si se impusiera este criterio cientifista? ¿Qué sería de la práctica médica convencional, que es medicina racional y es medicina empírica, si se le aplicara el mismo criterio supresor que pide prohibir el ejercicio médico de las MTC? No es difícil prever.

Se estima que en torno al 80% del ejercicio médico convencional (EMC) carece de evidencia científica. Si aceptamos el criterio cientifista promovido por dirigentes de la OMC, tendremos que reconocer ante población y autoridades que la mayor parte de nuestros actos médicos son “prácticas denunciables”, perseguibles y eliminables. Porque “no tienen evidencia”. Porque se basan en “creencias”. Porque… ¿”matan”? Sin embargo, a fecha de redacción de la presente no han trascendido actuaciones al respecto desde la OMC ni desde su Observatorio.

Dicho de otro modo, dirigentes de la OMC pretenden, con declarada vocación exportadora además, que la incertidumbre de la Medicina debe abordarse en España de 2 modos distintos:

  • Si la incertidumbre corresponde al EMC (80% sin evidencia), se acepta como consustancial a la Medicina; se gestiona con normalidad, comprensión y colaboración multidisciplinar; se aspira a su validación científica, siguiendo actitud, criterios y metodologías universalmente aceptados.
  • Si la incertidumbre corresponde al EMNC, debe denunciarse por la población y (algunos pretenden obligarnos por ley) por los propios médicos; no debe gestionarse, estudiarse, actualizarse, investigarse ni reducirse su impacto en la práctica clínica mediante validación científica. Deben eliminarse ambas por la Administración y por la Justicia, MTC y su incertidumbre.

¿Qué hay en todo esto respecto a la población española? Según encuestas, su aceptación de (y confianza en) el ejercicio médico de las MTC es alta10. En respuesta a la campaña supresiva en curso, sus usuarios vienen manifestando su rechazo en múltiples foros públicos. Se han constituido asociaciones de usuarios en su defensa. Comparativamente con la cobertura mediática concedida en España a la campaña, la dedicada a sus afectados es prácticamente insignificante.

Asimismo, médicos colegiados españoles hemos remitido a la OMC nuestra disconformidad con este desatinado proceder colegial, tanto a título individual11,12,13,14,15,16,17,18,19 como colectivo20. Como dirigentes de la OMC han llevado sus discrepancias y acerbas críticas contra prácticos del EMNC sistemáticamente al ámbito público, en vez de circunscribirlas a ámbitos profesionales y colegiales como recomienda el CDM, hemos expresado nuestra opinión igualmente en dicho ámbito. Hasta la fecha, sin respuesta.

Los escenarios de este proceso indiscriminado contra las MTC se multiplican en España:

  • Médicos en EMNC, expedientados por “practicar pseudoterapias”21.
  • Secciones y grupos de trabajo en colegios de médicos, “tumbados”22.
  • MTC aplicadas a pacientes en centros sanitarios públicos, “expulsadas”23.
  • Actividades formativas y de investigación, “fulminadas”24.
  • Charlas en Colegios de Médicos, “canceladas”25.
  • Solicitudes de locales públicos para actividades informativas, denegadas.
  • Comunicaciones de protesta de colegiados y usuarios de las MTC, silenciadas.
  • (…)

De este modo, en España están bajo seria amenaza valores universales:

  • La libertad de conciencia y de prescripción del médico dentro de una legalidad existente en España comparable al resto de Europa, y de una deontología médica que admite bajo ciertas condiciones —las mismas que se aplican mayoritariamente por el EMNC en España— el empleo de recursos complementarios a los convencionales.
  • La libertad de elección de recursos sanitarios del paciente, en el ejercicio de su autonomía informada y responsable.
  • La libertad de expresión de toda la ciudadanía en materia sanitaria.

No cabe esperar que una sociedad madura y democrática como la nuestra se resigne en forma pasiva, acrítica a la imposición de decisiones totalitarias tomadas a la sombra de la imprescindible lucha contra el fraude y la ilegalidad sanitarias. La autonomía del paciente es un bien sanitario de primer orden, y por eso, también en España, población y médicos seguimos evolucionando desde el tradicional paternalismo a la plena implantación de la autonomía de las personas en materia sanitaria, lo que lleva su tiempo.

Entre tanto, el paternalismo persuasivo y autoritario —que tampoco se resigna, al parecer— empieza decidiendo con el paciente y termina haciéndolo por él. Empieza invocando la esperada, necesaria ayuda que la Ciencia, no el cientifismo, aporta a la Medicina y termina sometiendo toda la deontología y ética médicas a los solos dictados del segundo. Empieza informando a la población y termina atemorizándola. Empieza “protegiendo a pacientes” y termina usurpando derechos individuales. Lo estamos sufriendo: empieza “limitando” y termina prohibiendo.

Es por todo ello, Sr. Figueras y equipo, que, desde mi modesta membrecía colegial, me veo obligado a un nuevo llamamiento a que dirigentes de la OMC contrarios a las MTC reflexionen y rectifiquen en su cuestionable curso de acción. Llamamiento que, de nuevo y a pesar de quien suscribe, debe ser público. Permítanme que lo haga aquí, pues dirigentes de la OMC son igualmente destinatarios de esta carta.

Distinguidos colegas:

  • Perseveren en la necesaria lucha contra el intrusismo, el fraude sanitario y la mala praxis, y también contra toda mala ciencia, toda falsa ciencia, toda influencia externa a la vocación médica que pretenda influir en su trascendental misión desde intereses ajenos al bien del paciente.
  • Reflexionen sobre el trato público que dispensan globalmente a colegiados del EMNC, a quienes, en virtud de su obligada colegiación, deben Uds. respetar y representar dignamente. Particularmente en ámbitos públicos.
  • No pierdan de vista que, llevado al extremo su hiperbólico criterio cientifista, no menos foráneo a la profesión, están poniendo en delirante riesgo de ser considerado “contrario a deontología médica” a la mayor parte del ejercicio médico. Convencional incluido.
  • Ejerzan como corporación colegial la debida tutela de todo ejercicio médico honesto, tanto convencional como de las MTC. Si éste sigue aspirando a validarse científicamente, aun con los escasos recursos disponibles26. Si, junto con los pacientes, buscamos ayuda para sus afecciones donde pueda haberlas, en complementación y coordinación con los recursos convencionales. Si se aplican con los pertinentes controles internos y externos… Si todo esto y más es “atentar contra la salud pública y la seguridad de los pacientes”, entonces tendremos que valorar en profundidad la visión que tienen Uds. de la Medicina y de la propia deontología médica.
  • Colaboren con los propios colegiados del EMNC en afianzar la honestidad en su labor, el rigor en su aplicación, el método en la actualización y perfeccionamiento de las diversas técnicas, y la continuidad en la formación que cabe exigir a su ejercicio profesional, el cual debe, de partida, estar expurgado de todo interés lucrativo y comercial.
  • Faciliten entornos colaborativos para el logro de nuestra alta misión, no represivos.
  • Cesen de inspirar o respaldar actuaciones dirigidas a la población desde un paternalismo quizás bienintencionado, pero reconocidamente obsoleto y potencialmente lesivo.
  • Desalojen de nuestra organización colegial la jerga, ideología, modos, trato personal, objetivos y activistas del cientifismo, que tanto están exasperando a decenas de miles de colegiados del país. No les costó meterlos, no debería costarles rectificar y sacarlos.
  • Suspendan la línea de actuación indiscriminada contra el ejercicio médico de las MTC.

Contra las recomendaciones de la OMS.

Contra la aceptación de los usuarios mayoritaria.

Contra el mayoritario ejercicio médico honesto.

Contra las políticas en el resto de Europa.

Rectifiquen o permitan que otros colegas lo hagan.

Finalmente, Dr. Figueras y equipo, debo disculparme. En primer lugar, por la extensión de la presente, proporcional al cúmulo de actuaciones referidas. En segundo, por distraer su atención, digna de asuntos de trascendencia mundial, hacia este asunto. Ciertamente, corresponde a la sociedad española avanzar en la aplicación de las recomendaciones de la OMS sobre la MTC. No obstante, creo conveniente poner en su conocimiento y en el de tan alta institución situación tan insólita como la que viene aconteciendo en un país europeo.

Agradeciendo su atención, reciban mis mejores deseos de realización personal y profesional.

Marino Rodrigo

Médico

Servicio Navarro de Salud

Pamplona, España

 

Agradecimiento

A los colegiados Pablo Saz, Emilio Morales, Mª Jesús Pita, José Eugenio López, José Luis Espejo, Francisco Bautista, Xavier Uriarte y Ricardo Bárcena, por su revisión del texto y sugerencias.

 

Referencias

ahttp://www.nogracias.eu/2019/02/02/por-que-la-ciencia-no-es-objetiva-y-por-que-para-defenderla-es-tan-importante-aceptar-que-no-lo-es-redefiniendo-lo-anticientifico-por-abel-novoa/

1https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/95008/9789243506098_spa.pdf;jsessionid=A7C51F9D9F71CD64DEAB6F836E84B595?sequence=1

2https://www.cgcom.es/observatorio-omc-contra-las-pseudociencias-intrusismo-y-sectas-sanitarias

3http://www.mscbs.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf

4http://medicosypacientes.com/sites/default/files/CDM_19%20noviembre.pdf

5https://www.actasanitaria.com/wp-content/uploads/2019/01/Declaración-Madrid-pseudoterapias.pdf

6http://www.medicosypacientes.com/articulo/dr-fernandez-torrente-las-pseudoterapias-son-practicas-propias-de-la-edad-media

7http://www.apetp.com/wp-content/uploads/2019/01/Informe-pseudociencias-2018.pdf

http://medicosypacientes.com/articulo/dr-fernandez-torrente-las-pseudoterapias-son-practicas-propias-de-la-edad-media?platform=hootsuite

8https://www.redaccionmedica.com/noticia/sendin-equipara-la-homeopatia-a-la-mala-praxis-95295

9http://www.nogracias.eu/2018/08/22/dios-no-existe-tomar-decisiones-clinicas-solo-basandonos-las-conclusiones-los-meta-analisis-absolutamente-pseudocientifico-abel-novoa/

10https://www.efesalud.com/encuesta-ciencia-mitad-espanoles-confia-acupuntura-homeopatia/

11Rodrigo M. Carta abierta a Comisión Permanente de la OMC. Esculapio (2017) 23:66-68

12Verdú-Vicente FT, Alerta sobre la situación de las medicinas tradicionales en España. Medicina Naturista, 2018; Vol. 12 · Nº 2

13Fuentes, M. http://www.similia.es/carta-a-la-organizacion-medica-colegial-de-una-medica-espanola-y-homeopata/

14Romero I. http://blog.femh.org/2018/06/16/carta-al-presidente-de-la-omc-por-isabel-romero-de-la-osa/

15Galán MJ http://blog.femh.org/page/3/

16Bizkarra K. http://asymi.es/2018/11/28/carta-abierta-hacia-un-futuro-de-la-medicina-integrativa-no-integrista-auto-gestion-de-la-salud-en-tiempos-revueltos/

17Calleja C. http://www.homeopatia.net/reivindico-dignidad-como-medico/

18García-Ajenjo MD. https://www.facebook.com/c.m.homeoacup/posts/2004485789564254

19http://blog.femh.org/?s=pita

20https://www.diariomedico.com/profesion/medicos-acupuntores-ven-falta-de-rigor-en-la-campana-de-la-omc-contra-las-pseudoterapias.html#

21https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/colegio-medico-expediente-pseudoterapia-homeopatia-pseudociencia,reclamacion-6617

22https://elpais.com/elpais/2017/05/16/ciencia/1494925814_897613.html

23https://www.elperiodico.com/es/ciencia/20181114/pseudociencia-plan-gobierno-pseudoterapias-expulsar-centros-sanitarios-7145849

24https://elpais.com/elpais/2016/03/01/ciencia/1456856774_534268.html

25http://www.medicosypacientes.com/articulo/dr-serafin-romero-vemos-con-agrado-el-plan-contra-las-pseudociencias

26 Clinical practice guidelines on the evidence-based use of integrative therapies during and after breast cancer treatment, 2017. Society for Integrative Oncology. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.3322/caac.21397

 

Co-destinatarios iniciales

– WHO Barcelona Office for Health Systems Strengthening Barcelona, Spain

– Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias. Ministerio de Sanidad, Consumo y

Bienestar social

– Organización Médica Colegial/CGCOM:

–Serafín Romero, presidente

–Jerónimo Fernández, tesorero y coordinador del Observatorio

–Juan José Rodríguez, presidente de la Comisión Central de Deontología

– ICOM de Navarra:

— Rafael Teijeira, presidente

— Juana María Caballín, presidenta de la Comisión de Deontología Médica

— Pilar San Esteban, Directora del Área de Desarrollo Profesional

 

-MTC nacional:

— Mª Isabel Ramírez Díaz, presidenta de la Asociación Española de Médicos Naturistas

— Rafael Cobos, presidente de la Sociedad de Acupuntura Médica de España

— Antonio Marqués, presidente de la Federación Española de Médicos Homeópatas

— Mª Teresa Bravo, presidenta de la Academia Médico Homeopática de Barcelona

— Alberto Sacristán, presidente de la Sociedad Española de Medicina Homeopática

— Juan Carlos Crespo, presidente de la Asociación Española de Médicos Integrativos

MTC internacional:

— Isabel Giralt. European Society of Integrative Medicine.

— Frederick Hecht, Chair Director. Academic Consortium for Integrative Medicine and Health

— Lynda Balneaves, president, Executive Committee. Society for Integrative Oncology

Homeopatía para Plantas y Suelos

La agrohomeopatía es el uso de la homeopatía para mejorar la salud global de las plantas y los suelos.

La FEMH vuelve a impartir un Curso Teórico Práctico on line. La teórica se impartirá entre los días 21 de enero y 4 de febrero, y la práctica entre los días 18 y 31 de marzo.

Las ponentes serán:

Núria Cuch Arguimbau:

  • Ingeniera agrónoma. Máster de Agricultura Ecológica UB.
  • Máster homeopatía AMHB.
  • Experta en agricultura ecológica. Fruticultura. Sanidad vegetal. Manejo ecológico del suelo.
  • Experiencia en asesoramiento profesional en agricultura ecológica y sanidad vegetal desde el año 2000, utilizando la homeopatía en cultivos comerciales desde el 2008.
  • Formación de agricultores y ganaderos sobre agricultura ecológica, suelos, homeopatía desde 2003.
  • Profesora de fruticultura en el Máster de Agricultura Ecológica de la Universidad de Barcelona.

Inmaculada González-Carbajal (Historia y Bases teóricas)

  • Doctora en Medicina y licenciada en Historia
  • Presidente de la Academia de Homeopatía de Asturias
  • Directora de la revista Esculapio de la SMAHN del Colegio de Médicos de Asturias y vocal de homeopatía de la SCMAHN en dicho colegio.

RESPUESTA DE 300 HOMEOPATAS AL ARTICULO DEL PERIÓDICO LE FIGARO.

Publicamos una carta de los compañeros médicos homeópatas franceses en relación con un artículo publicado en el periódico Le Figaro

«Hoy, un grupo de médicos y profesionales de la salud se erigen como guardianes de la «ciencia», negando así la capacidad de discernimiento de cientos de millones de pacientes de todo el mundo que usan la medicina alternativa.
Mientras que la OMS afirma que las medicinas alternativas tienen un lugar real en el sistema de salud, estos censores están arrojando a la basura todo lo que escapa a su visión de la medicina. Mencionan el juramento hipocrático, pero es por fidelidad a este juramento que los médicos homeópatas han elegido agregar largos estudios a su estudio clásico, para tratar a pacientes que no encontraron una solución satisfactoria a su sufrimiento. El enfoque homeopático, que tiene en cuenta la integridad y la individualidad del paciente, les ha permitido, al igual que sus predecesores a lo largo de los siglos, lograr notables éxitos terapéuticos.

Como cualquier médico, el homeópata hace un diagnóstico de la enfermedad y define las indicaciones y los límites de su práctica. Este es un paso esencial, pero su campo de experiencia complementario le exige dar un paso más para conocer al paciente y su forma personal de vivir su enfermedad. La prescripción del medicamento correspondiente a la totalidad del caso, ya sea aislada o complementaria a los tratamientos convencionales, es el resultado de un proceso riguroso y controlado.

Cómo ignorar la selección como una prioridad de salud pública de la homeopatía en la India, donde está representado por un ministerio específico. También está integrado en el sistema de salud pública en Brasil, Chile, México, Pakistán, Suiza …

Todo el mundo sabe que la homeopatía no tiene efectos secundarios tóxicos cuando se prescribe de acuerdo con reglas claramente establecidas. Esta es una de las razones de su creciente éxito entre los pacientes, que buscan tratamientos sin efectos secundarios.

Hacer a las medicinas alternativas responsables de la desconfianza de la opinión pública con respecto a la medicina convencional es la forma ilusoria de desviar los verdaderos problemas de responsabilidad en el actual contexto de escándalos de salud pública. 10.000 muertes al año en Francia debidas a la toma de medicamentos mal dosificados, mal asociados, a pesar de las reglas de precaución. 1.783.000 muertes por año en los EE. UU., directamente atribuibles a la medicina convencional.  Un error médico cometido por un homeópata será objeto de una campaña de desprestigio del método, ¡aunque no por nada!.

Con un tubo de gránulos homeopáticos que cuesta en promedio 2 euros, estamos lejos de la cuenta si lo comparamos con el precio desorbitante de ciertos tratamientos. Si sumamos los costos también faraónicos relacionados con las complicaciones de los medicamentos, ampliamente documentados por el estudio estadounidense mencionado anteriormente, se vuelve gracioso decir que el reembolso de la medicina homeopática está desperdiciando dinero público. Con 200 millones de personas que se tratan con homeopatía en el mundo, el mercado homeopático representa solo el 0.3% del mercado mundial del medicamento.

La afirmación de que no hay evidencia de que la homeopatía sea efectiva se basa en un trabajo cuestionable. El Dr. Richard Horton, editor en jefe de la prestigiosa revista «The Lancet» declara que la mitad de la literatura es falsa, su colega la Dra. Marcia Angell, editora en jefe del New England Journal of Medicine, dice «que ya no es posible creer gran parte de la investigación «. Hoy en día, todas las autoridades de salud que legislan sobre la homeopatía se basan en dos metanálisis.

  • El primero es The Lancet publicado en 2005. El sesgo utilizado no se habría aceptado en ningún estudio de medicina convencional. Este sesgo era obvio para quienes se tomaron la molestia de no detenerse en la conclusión. Por lo tanto, se lanzó una campaña falsa en medios internacionales contra la homeopatía.
  • El segundo es el metanálisis del Consejo Nacional de Investigación de Salud y Medicina de Australia (NHMRC) de 2015. Excluye el 90% de los estudios proporcionados y se basa únicamente en 5 estudios seleccionados entre 1800. Este organismo aplicó una sucesión de filtros arbitrarios y criterios de fiabilidad que nunca se había aplicado a sí mismo y es el objeto de una segunda opinión.

El informe «Health Technology Assessment» de 2011 preparado en nombre de las autoridades sanitarias Suizas nunca mencionado por contra, que concluye la eficacia de la homeopatía!.

Si existe el efecto placebo en la homeopatía como en todo acto terapéutico, su eficacia observada desde hace más de dos siglos, independientemente de las culturas y en las patologías más graves, tanto en humanos como en animales y las plantas no pueden ser reducidas para este propósito. Al contrario de lo que se dice, hay una creciente evidencia sobre la eficacia de la homeopatía a pesar de los recursos ridículos asignados a esta investigación.

Los principales oponentes de la homeopatía de hecho ignoran todo acerca de esta medicina que tiene un cuerpo de conocimiento colosal que establece un enfoque experimental y que ha sido enriquecido durante dos siglos de observaciones clínicas.

Uno de los matemáticos más grandes del siglo XX, Alexandre Grothendieck analizó los descubrimientos del fundador de la homeopatía y se preguntó en estos términos sobre el cambio de paradigma que proponen a la ciencia:

  <<Esta nueva medicina que ha descubierto y desarrollado, y que al mismo tiempo me parece que contiene en germen una nueva ciencia de vastas dimensiones, va resueltamente en contra de las grandes corrientes de pensamiento que han dominado su tiempo como todavía dominan, casi por completo, el nuestro, y especialmente la medicina y las ciencias naturales como la química y la física. Funciona con ingredientes activos tan sutiles, obviamente extramateriales, que su terapéutica (cuyo éxito, que es sorprendente en ciertas condiciones donde la medicina tradicional es impotente, ha sido evidente durante más de un siglo y medio), es un desafío permanente a las ideas probadas (¡y especialmente inmateriales!) que han fundado la química, la física, la biología y la fisiología durante dos siglos; un desafío que la «ciencia» hasta hoy todavía ha preferido ignorar con soberbia, en lugar de enfrentarse a ella (a riesgo de tener que replantearse de arriba abajo …).>>

La realidad es que hoy en día, la mayoría de los homeópatas practican en un espíritu de confraternidad con sus colegas «alópatas». Los ejemplos de colaboración exitosa en el contexto de los servicios de Medicina Integrativa están creciendo en número y muestran no solo un aumento en la calidad de vida de los pacientes tratados por cáncer, sino también, y sobre todo, una ganancia en las oportunidades de supervivencia en la vida.

En un momento en que la resistencia a los antibióticos, la explosión de enfermedades crónicas y el aumento de los costos de la salud son una gran preocupación para el mundo médico y político, ¿no es hora de unir todas las fuerzas, dialogar y profundizar en nuestras complementariedades, en lugar de separarnos? .

Si queremos hacer frente a los muchos desafíos de salud que le esperan a la humanidad, aunque solo sea a causa de los desastres ecológicos, ¿es suficiente el modelo hegemónico de la alopatía, erigido en «pensamiento único»?.

Dr. Edouard BROUSSALIAN

Dr. Florina CARAT

Dr. Chantal CHEMLA

Dr. Bénédicte GOUDARD

Dr. Yves MAILLE

Dr. Philippe MARCHAT

Dr. Pierre POPOWSKY

Dr. Jean-Claude RAVALARD

Dr. Philippe SERVAIS

Dr. William SUERINCK

Dr. Michel de LORGERIL

Dr. Christine PAVON

Dr. Vincent RELIQUET

BIBLIOGRAFIA.

  1. https://www.vidal.fr/actualites/22641/collectif_bon_usage_du_medicament_premiers_resultats_10_nouvelles_pistes_d_amelioration/
  2. http://www.lifeextension.com/magazine/2004/3/awsi_death/Page-01
  3. https://www.hri-research.org/resources/essentialevidence/use-of-homeopathy-across-the-world/
  4. http://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-736%2815%2960696-1.pdf
  5. Seleccionados 8 estudios doble ciego para homeopatía frente a 6 para tratamiento convencional y sin criterios de individualización. A pesar de esta gran desventaja, si cambiamos un solo estudio entre los 8 llamados «alta calidad», los resultados se revertirían. En este estudio falla en el «análisis de sensibilidad».
  6. https://www.hri-research.org/resources/homeopathy-the-debate/the-lancet-paper-by-shang-et-al/
  7. Por ejemplo, solo se seleccionaron los estudios realizados en grupos de más de 150 pacientes, mientras que el propio NHMRC realiza estudios regulares en grupos de menos de 150 pacientes … Podemos cuestionar la relevancia científica del enfoque, y más aún cuando sabemos que los primeros resultados mostraron resultados a favor de la efectividad de la homeopatía y que este estudio es actualmente el tema de una segunda opinión.
  8. http://www.who.int/traditional-complementary-integrative-medicine/en/

Carta al Presidente de la OMC. Por Isabel Romero de la Osa

A/A  Dr. Serafín Romero, Presidente OMC

Muy Sr mío:

Soy médico licenciado por la Universidad de Sevilla y homeópata  titulado por la misma universidad.

Conocí la Homeopatía por casualidad, como muchos de los que la prescribimos, ya que no tuvimos la fortuna de ser, al menos, informados de la existencia de esta opción terapéutica en nuestros años de formación como médicos.

Mi experiencia con esta terapia fue como paciente. Me sometí a ella dudando de su eficacia, pero tratando de darme una oportunidad de curación que no había conseguido ni  había posibilidades de conseguir aplicando los conocimientos adquiridos durante mi formación médica. El resultado fue asombroso en 15 días había salido de una enfermedad que llevaba años padeciendo. Y no fue efecto placebo, no solo se  normalizó  mi estado físico sino las analíticas.

Si me formé en esta opción terapéutica no fue por enriquecerme, sino por ofrecer a mis pacientes una posibilidad de curación con la que anteriormente no contaba. No hubiera sido ético conocerla y no aplicarla.

Desde entonces he tratado y curado a personas y a animales, y si  no en todos los casos he conseguido los mejores resultados, puedo asegurarle que lo que ha fallado no ha sido el efecto placebo sino mi pericia al seleccionar el tratamiento más adecuado. No soy perfecta  aunque lo intento.

Resulta muy doloroso darse cuenta de que realmente has recibido una formación parcial, y que no se te ha preparado para curar sino para mantener una cantera de enfermos crónicos entre los que entran tus padres y tus hijos. Al principio piensas que tal vez tus profesores no conocían esta posibilidad, que transmiten un engaño que no saben que lo es  y te relajas, perdonas y te perdonas y tratas de seguir adelante con un cambio de actitud que la suerte te ha  permitido. Hasta das gracias a haber padecido aquella enfermedad que te llevó a este nuevo conocimiento.

Pero la actitud que están teniendo los representantes de los médicos, es decir USTEDES,   me hace pensar que el desconocimiento de otras terapias es  intencionado. Malintencionado.

¿Qué explicación tiene si no es así que a pesar de las múltiples pruebas de eficacia científica  que se les ha presentado sigan diciendo que no hay pruebas de efectividad?

¿Qué sentido tiene que no valoren los testimonios de pacientes curados y pidan estudios de laboratorio cuando la prueba definitiva de eficacia terapéutica es el resultado del tratamiento en los pacientes antes enfermos?

¿Por qué siguen diciendo que estas curaciones solo se deben al efecto placebo y no se dignan  mirar los cambios en las pruebas complementarias de los pacientes curados con homeopatía?

¿No se han preguntado nunca por qué el efecto placebo no se da con los medicamentos convencionales?  ¿Será porque el paciente confía más en su médico cuando este le prescribe homeopatía que cuando le prescribe un medicamento convencional?

¿Por qué funciona en bebés, animales y plantas?   ¿También por efecto placebo?

Y lo curioso de todo esto es que en su ataque a esta terapia se pavonean diciendo que lo hacen en beneficio de los ciudadanos.  O no tienen ustedes conciencia (probablemente la acalle algún donativo sustancioso por parte de algún poderoso interesado en  mantener la cantera de enfermos crónicos) o su ego es tan grande que NO les permite reconocer   que no están lo suficientemente formados para juzgar y mucho menos que pueden estar equivocados.

La verdad es que muy formados no pueden estar si siguen pensando que la partícula esencial  de materia sigue siendo el átomo. Para utilizar el número de Avogadro como justificación de que en las  diluciones homeopáticos no hay nada que justifique el efecto terapéutico su preparación en física y química se debe haber quedado en los conocimientos de principios del siglo XIX.

La medicina es  la ciencia de la salud. Debería estar en manos de personas que antes que nada buscan el bienestar físico y espiritual de los que acuden a ella. No son precisamente ustedes esas personas, pues desde el puesto que se han auto-concedido y desde el que deberían defender la ética y la deontología médica hacen todo lo contrario.

  • Llaman charlatanes a quienes curan sin producir efectos secundarios
  • Acusan de ladrones a quienes cobran por consulta mucho menos que ustedes.
  • Tratan de  forzar al médico a prescribir en contra de su ética y su moral
  • Dificultan el derecho constitucional del paciente a elegir la terapia que considere más conveniente
  • Se permiten, rebatir los consejos de la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud de introducir las terapias tradicionales de probada eficacia terapéutica, como la homeopatía, en las facultades y en la sanidad pública.

Y todo eso sin tener la suficiente preparación en el tema que atacan y sin el mínimo interés en tenerla, puesto que  si hubieran estudiado toda la información científica que se les ha hecho llegar habrían cambiado su actitud  Señores, ustedes piden pruebas  de que esta terapia  es eficaz, pero no se molestan en verlas o no quieren hacerlo

Como habrá podido averiguar por mis palabras no soy ajena a la problemática creada por ustedes contra las terapias diferentes de la convencional, tampoco a la evolución de esta problemática  desde que iniciaron su campaña de acoso y derribo.

El comunicado emitido por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos subrayando su rechazo a la homeopatía  y en la que habla de prácticas invalidadas científicamente y considerando a la homeopatía como ajena a la ciencia y a la profesión ha  acabado con la poca empatía que podía tener con  los dirigentes de la OMC.

Ustedes mienten, mienten descaradamente. En ningún momento la Homeopatía ha sido invalidada científicamente más que por sus  sueños de que así sea.   Y puesto que , a su pesar, produce curaciones que la medicina que me enseñaron en la facultad no puede o quiere, no solo no es ajena a la profesión médica sino que debe ser de obligado aprendizaje

Ustedes mienten, mienten  interesadamente Utilizan su cargo contra lo que tienen que defender y  lo peor es que lo hacen en nombre de toda la clase médica sin haber contado con ella.  Ustedes no nos representan en  ningún momento, ni a mí ni a los que creemos que ser médicos es buscar lo mejor para nuestros pacientes.

No sé si darles la enhorabuena o mis condolencias, porque van ustedes a pasar a la historia ( mi enhorabuena) pero no como beneficiarios de la humanidad sino como aquellos que no dudaron en condenar a sufrir incluso a sus propios hijos (mis condolencias)

Dra Isabel Romero de la Osa Palacios. Médico y homeópata

La dispensación de los medicamentos homeopáticos en las farmacias es la mejor garantía de seguridad para los pacientes

Madrid, 11 de junio de 2018.- La Asamblea Nacional de Homeopatía (ANH) asegura que la dispensación de los medicamentos homeopáticos a través del canal farmacéutico es la mejor garantía para la seguridad de los pacientes. La ANH recuerda que estos medicamentos están perfectamente regulados en España donde se dispensan de forma exclusiva en las oficinas de farmacia y está prohibido venderlos fuera de este canal.

 

Ante las informaciones publicadas por distintos medios, en las que se recogen las declaraciones del presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), la Asamblea Nacional de Homeopatía considera necesario aclarar los siguientes puntos.

  1. Los medicamentos homeopáticos son medicamentos en virtud no solo de la legislación española sino también de la europea y están perfectamente regulados en nuestro país[1],[2],[3],[4]. En algunos estados de nuestro entorno más próximo como Francia, Alemania o Suiza están incorporados al sistema público de salud.
[1] Directiva 2001/83/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de noviembre de 2001. Artículo 1.5 [2] Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre. Artículo 55. [3] Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio. Artículo 50. [4] OM ISS/425/2018, de 27 de abril de 2018.

Aquí puedes leer el Comunicado completo

Manifiesto por la libertad y equidad de la Homeopatía en España

En las últimas décadas, la medicina complementaria, en sus diferentes tipologías, está experimentado un aumento en el consumo por parte de la población así como un incremento en el desarrollo y oferta de nuevos productos terapéuticos. Todo ello favorece la creación de un mercado emergente bajo las premisas de libertad y competitividad, donde los pacientes pueden elegir sus preferencias terapéuticas según sus necesidades. Esta realidad debe adecuarse a un contexto sanitario en el que los diferentes métodos terapéuticos se integren bajo una regulación armonizada también para los profesionales de este colectivo, garantizando así su libertad de prescripción médica y de dispensación respectivamente. Esto supone un reto para las administraciones públicas que deben conferir seguridad jurídica e institucional para conciliar las diferentes alternativas según las necesidades de cuidado.

La homeopatía es una herramienta terapéutica utilizada como medicina complementaria o resolutiva cada vez más integrada de forma habitual en la práctica clínica para el cuidado de la salud del paciente. Esta práctica involucra la participación de varios agentes principales: el paciente, con su condición y características personales; el medicamento utilizado, con su composición y procedimiento de fabricación definidos, el médico, con el conocimiento del tipo de tratamiento más adecuado y el farmacéutico con un papel clave en el asesoramiento personalizado y de confianza al paciente. Todos ellos son necesarios para garantizar un acceso equitativo a los medicamentos homeopáticos.

Aquí tienes el texto completo del Manifiesto

Comunicado de la ANH sobre el Colegio de Médicos de Murcia

La Asamblea Nacional de Homeopatía lamenta la decisión del Colegio de Médicos de Murcia y recuerda que los médicos homeópatas forman parte de los colegios

 

Ante la decisión del Colegio Oficial de Médicos de Murcia de revocar la cesión de su sede para la celebración de las  III Jornadas de Homeopatía Científica y Clínica, la Asamblea Nacional de Homeopatía, entidad que agrupa a los médicos, farmacéuticos y veterinarios que utilizan este método terapéutico en España, desea realizar las siguientes aclaraciones.

1.—Cerca de 10.000 médicos españoles –4.400 pediatras, 700 ginecólogos y 4.300 médicos generales colegiados– prescriben de forma ocasional o habitual medicamentos homeopáticos[1]. Los facultativos que utilizan la homeopatía en su práctica clínica realizan una actividad legal y regulada en España y en Europa. Son todos ellos médicos colegiados y, como tales, contribuyen al mantenimiento de los colegios con el pago de sus cuotas. No se entiende por lo tanto la decisión del colegio murciano de revocar una cesión que no había despertado suspicacias hasta hacerse públicas las presiones.

2 .—Sobre la consideración del colegio murciano de calificar la homeopatía como una pseudoterapia, cabe recordar que se han publicado numerosos estudios sobre la evidencia científica de esta terapéutica. Basta con hacer una búsqueda en Pubmed para comprobar la existencia de más de 6.500 artículos indexados en esta base de datos[2], 279 de ellos se corresponden a ensayos clínicos, el tipo de estudio que con mayor fiabilidad discrimina el efecto de un principio activo por encima del placebo. Asimismo, existen 2.370 registros de experimentos en investigación fundamental, según la base de datos HomBrex[3].

En el siguiente listado[4] están disponibles a consulta los estudios más importantes, clasificados por el tipo de “control” utilizado (no siempre es placebo) y el tipo de revista en la que se ha publicado (con o sin filtro de revisión por especialistas). En total, 195 publicados en revistas con revisión por pares (de ellos 163 controlados con placebo[5]) y 102 publicados en otras revistas.

Además, la máxima autoridad sanitaria del mundo, la Organización Mundial de la Salud, en su estrategia 2015-2023,[6] aboga por integrar terapias complementarias como la homeopatía dentro de los sistemas de salud de los diferentes países.

3.— La homeopatía es una práctica absolutamente legal en España. Los medicamentos homeopáticos son medicamentos de acuerdo con el artículo 50 del Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, (antigua Ley de Garantías). Este Real Decreto está transpuesto de una Directiva Europea (la Directiva 2001/83 de 6 de noviembre de 2001) por la que se establece un código comunitario sobre medicamentos para uso humano que se debe cumplir.  Además, los medicamentos homeopáticos actualmente disponibles en el mercado están autorizados conforme a la Disposición Transitoria 6ª del Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente. Por su condición de medicamentos, son de venta exclusiva en farmacias.

En definitiva, cualquier médico en ejercicio en España y en la Unión Europea (en algunos de sus Estados miembros estos medicamentos incluso se financian por el sistema público sanitario), se encuentra perfectamente legitimado para prescribir y recomendar estos medicamentos a sus pacientes.

La Asamblea Nacional de Homeopatía quiere manifestar su apoyo a la Sociedad Murciana de Homeopatía al mismo tiempo que hace público su ofrecimiento al Colegio de Médicos de Murcia para aclarar cuantas cuestiones considere oportunas.

[1] Sacristán Rubio A, Torres Jiménez JI. Homeopatía, una realidad social y asistencial. Aten Primaria 2015

[2] 1. PubMed-NCBI: Búsqueda por “homeopath*”: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/

[4] Consulta online: https://www.hri-research.org/wp-content/uploads/2016/10/Robert-Mathie-LIST-OF-A-CATEGORY-REFS-TO-END-2014.pdf

[5] Randomised controlled trials of homeopathy: examining the evidence (HRI): https://www.hri-research.org/hri-research/learning-more-from-existing-evidence/systematic-review-programme/

[6] OMS. Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2014-2023. http://apps.who.int/medicinedocs/es/m/abstract/Js21201es/